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Arrugas, la película: de la viñeta a la pantalla

9 febrero 2012 2 comentarios

Separados por la fotografía en el orden de las artes, cine y cómic guardan un íntimo parentesco. Ambos parten de un principio narrativo común: contar historias con imágenes secuenciadas, a partir de ahí cada cual tendrá sus propios recursos y los de uno afectarán al otro. El cine se construye por concatenación de planos, el cómic por sucesión de viñetas y en una sola de ellas se puede llegar a reproducir la superposición de planos que da lugar a una escena, claro ejemplo es Will Eisner cuyas historietas son auténticos storyboards. A su vez el cómic ha puesto a disposición del cine un buen plantel de personajes y tramas

Una buena manera de comprobar la delgada línea que va del séptimo arte al tebeo es viendo cómo Arrugas, el relato ganador del Premio nacional de Cómic de 2008, se ha adaptado al cine de animación.

Paco Roca es el responsable de la novela gráfica y ha colaborado en el film como guionista, trabajo por el que ha sido nominado a los Premios Goya en esta edición de 2012 (el film por su parte compite también en la categoría de mejor film de animación y a punto estuvo de llegar a la carrera por el Óscar). Este valenciano de 43 años declaraba a El Mundo que “Cuando los ves en movimiento (a los personajes)  y con otras voces te choca porque no te los imaginabas así. Son otra cosa, es distinto al cómic, pero creo que ése es el sentido que tiene hacer una adaptación“. Como ocurre con El gatopardo (IL gatopardo, 1963, Luchino Visconti, sobre la novela de Giuseppe Tomaso di Lampedusa),donde novela y película guardan autonomía y cada una de ellas es por sí misma una obra de arte, el paso de Arrugas a la pantalla ha hecho nacer un  texto independiente aunque sea fiel al cómic.

Arrugas (2010, Ignacio Ferreras ), la película, no sólo resiste la comparación con Persépolis (2007, Marjane Satrapi, que adaptaba su novela gráfica homónima) sino que sale incluso victoriosa en ella. En ambas la animación es limitada, pero lejos de ser un inconveniente es una ventaja, nos lo dice Paco Roca en la misma entrevista: “La falta de dinero ha venido bien para desmarcarnos un poco del tipo de animación convencional, parece que haya que ir obligatoriamente al estilo Disney o Pixar… Ignacio Ferreras ha podido hacer la película que ha querido, no ha tenido que estar sujeto a una gran producción que le dijera que el final tenía que ser feliz”. La diferencia con la francesa es que en la de Ferreras los movimientos de cámara están perfectamente simulados, de modo que el lenguaje en el que está escrita es el del cine no el de la literatura,   mientras que Persepolis,  a la inversa, ponía la narración de  la película a merced de la sintaxis del cómic. En definitiva, en el caso de Arrugas, la película tiene mayor entidad y puede verse y apreciarse en su valor aunque se ignore la existencia del cómic.

Paco Roca e Ignacio Ferreras

No todo son similitudes entre ambos géneros, está claro. La película añade al relato dinamismo y tensión melodramática; desarrolla más algunos personajes (Emilio, el protagonista, que está aquejado de Alzheimer; su compañero de habitación, Miguel, a quien añadiéndole acento argentino se le aumenta su tierno cinismo), pero a cambio pierde mucho de la coralidad del tebeo. Ni todo lo que está en la película está en el cómic, ni a la inversa. Una de las escenas centrales en el film es aquella en la que los dos protagonistas se bañan en la piscina como un acto de rebeldía y afirmación frente a la decrepitud de la vejez, toda esta secuencia esta creada para el guión y no figuraba en la historia inicial, eso hace que se puedan paliar algunos elementos excesivamente discursivos del cómic (como lo era la exposición sobre el Alzheimer efectuada por el médico de la residencia). Por su parte, la novela gráfica se manifiesta más adulta (como tantas veces  pasa al adaptar las obras del noveno arte), así se ha eliminado de la cinta la escena en la que un anciano da muerte a otro y se han adelgazado los perfiles más amargos del Alzheimer a cuya comprensión estaba puesto al servicio el trabajo de Paco Roca. Pero lo que introduce mayor diferencia es la música. La banda sonora  es a las películas como la sal a las comidas, sin ellas los films no estarían completos, en buena medida porque sin score no se podría introducir el valor del silencio y, en la pieza que nos ocupa, el papel del silencio es fundamental. Paco Roca acudía a la viñeta en blanco para dar significación a la pérdida de identidad, poético silencio de imagen el que usa. En la película la banda sonora se ausenta cuando se trata de describir los aspectos más sórdidos mientras que el tema principal remarca la pureza de Emilio y le aísla del entorno. De la música de Nani García cabe destacar igualmente el tema afrancesado que acompaña al amable epílogo que cierran cómic y película, acabando de remarcar el buen sabor de boca que nos deja la ingesta de ambos.

Todo lo que hemos venido desarrollando a lo largo de este artículo puede completarse viendo la exposición organizada por nuestro amigo Antonio Busquets, titulada, precisamente: Arrugas. De la viñeta a la pantalla.

A través de casi un centenar de paneles y originales se recoge todos los textos e imagen gráfica de la exposición: storyboards, arte conceptual, bocetos, tratamiento de color, diseños de animación… Y en el apartado audiovisual una amplía selección de materiales que no han podido incluirse -por lógicas limitaciones de espacio- acompañada de la excelente banda sonora del film.

Material cedido personalmente para esta muestra por el gran equipo de profesionales que ha participado en la producción de este brillante largometraje de animación dirigido por Ignacio Ferreras, al que se une los originales de Paco Roca, autor del cómic, coguionista y director artístico del film, cuidadosamente seleccionados entre toda su premiada y ya extensa obra, del que también se recogen otros muchos materiales inéditos, incluyendo el cuaderno de trabajo, diseños previos, guión, etc… y que complementa y refuerza la estructura de este viaje por “Arrugas”, una producción de Manuel Cristobal para Perro Verde Films, Cromosoma y TVG.

Arrugas, cómic y película, nos propone un viaje a la vejez, al drama de la pérdida del yo, pero lo hace con ternura y señalando que ese periplo que todos hemos de recorrer tiene más de agridulce que de trágico. Y es mucho más que un sondeo del retiro al que estamos abocados, es una historia sobre la amistad, sobre el amor que podemos profesarnos unos a otros, y sobre cómo éste puede ser el amable compañero que dulcifique nuestro tránsito.

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Thor, colosal vuelta a Midgar del dios del trueno

30 abril 2011 1 Comentario

Al principio fue el mito

XXI. …Thor es el más noble de ellos [los Æsir], es llamado Thor de los Æsir, u Öku-Thor; es el más fuerte de los dioses y los hombres. Tiene su reino en el lugar llamado Thrúdvangar, y su palacio es llamado Bliskirnir; allí hay 540 habitaciones. Es la mayor morada que conocen los hombres…

Thor tiene dos machos cabríos, que son llamados “dientes esparcidos” y “rechina dientes”, y un carro que conduce, y es tirado por ellos; por lo que es llamado Öku-Thor. También tiene tres cosas de gran valor: primero es el martillo Mjolnir, que los gigantes de la escarcha conocen, cuando lo alza saben que no hay esperanza; ha machacado muchos cráneos entre los de su raza. Tiene una segunda cosa de mucho valor: su cinturón de poder, y cuando lo abrocha su fuerza de deidad su duplica. Además tiene un tercer objeto de gran valor: sus guantes de hierro; no puede sin ellos tomar el mango de su martillo. Pero nadie es tan sabio como para contar todas sus grandes hazañas… (La alucinación de Gylfi)

Y el mito se hizo cómic

 “Lo genial de la conexión de Marvel con la mitología noruega es su comprensión de que la dimensión humana que hay en el centro de los relatos épicos es el cemento que lo une todo” (Kenneth Branagh)

Cuando era más niño y comencé a leer cómics de superhéroes rápidamente me interesé por los de Marvel. Se trataban de personajes más humanos y con debilidades: Dare Devil era ciego; el hombre de hierro estaba enfermo (y más tarde alcoholizado);La Cosa era… la cosa  y, en general,  todos eran muy enamoradizos. Pero mi  héroe favorito era Spiderman, colección que hasta hoy sigo comprando. Pero devoraba todos los que podía y que por entonces editorial

El setentero Thor de Mego que llegué a tener...

Vértice editaba por estos lares de una forma más o menos decente.

Pero en cuanto a Thor, a pesar de que me resultaba atractivo, no me hacía ninguna gracia por lo complejo que me parecían sus personajes y sus aventuras en Asgard. Eran tan fantásticas que las veía lejanas y a mi me gustaba, tal y como ya he dicho, ese realismo de un  Peter Parker que se quedaba sin telarañas o que tenía que reparar el disfraz o al que las chicas daban calabazas o al que acosaba (como se diría ahora) el matón de su clase.

Pero posteriormente supongo que le dí un poco más de atención y descubrí algunas sagas y épocas, como la de Walter Simonson, que hicieron que me congraciara con la mitología de Asgard y con su Dios más representativo en Midgar.

Pero no quiero aburrirles más, es más interesante saber como nace Thor como  personaje del noveno arte y naturalmente todo surge de la  mente de Stan Lee.

Vamos a ello:

Cuando Stan Lee vio a inicios de los años sesenta que los superhéroes volvían a ponerse de moda tras la exitosa serie Los 4 Fantásticos,  comenzó a experimentar con otros en colecciones ya abiertas. Así el primer episodio de Spiderman se publicó en el 15 de Amazing Fantasy (Agosto de 1962) o la primera aparición de  Iron Man fue en el 39 de Tales of Suspense (marzo de 1963), hasta que consiguieron colección propia (unos antes que otros) una vez se consolidaban los personajes en el mercado. Thor, adaptación al comic de la mitología nórdica por Stan Lee y el dibujante Jack Kirby  se publicó por primera vez en Journey Into Mistery nº 83 en agosto de 1962 y esa primera aventura nos narraba como Donald Blake, un médico cojo de vacaciones en Noruega, se quedaba encerrado en una cueva mientras los extraterrestres invadían la tierra. En la cueva encontraba un bastón que al golpearlo le transformaba en el dios Thor y al bastón en su martillo (Mjolnir).  Naturalmente Thor  terminaba con la invasión alienígena (¡¡De hombres de piedra de Saturno!!) y a partir de ahí con toda amenaza que se cerniera sobre la tierra (principalmente en Estados Unidos). Y como siempre hay un interés romántico, Blake estaba enamorado de su enfermera Jane Foster, a la que no podía desvelar su secreto, mientras esta estaba dividida entre sus sentimientos por el experto cirujano, (que tenía complejo por su cojera) y por el heroico Dios del Trueno.

 Las aventuras de Thor fueron la obra más importante de Kirby tras Los 4 Fantásticos y me atrevo a decir que la más personal. Dibujó casi un centenar de episodios desde 1962 a1970 y su evolución como dibujante puede admirarse a partir de 1964, concretamente en los episodios dedicados a Asgard. Kirby era un ávido lector de mitologías de toda índole y con Thor puede dedicarse a dibujar sus obsesiones con los súper-seres, retratando directamente a dioses mitológicos no únicamente nórdicos, sino también griegos o de donde hiciera falta.

¡¡Thor prisionero de los rojos!!

Aunque como hemos visto todo comenzó de forma muy naif, con Thor luchando contra los típicos alienígenas, comunistas o incluso con su archienemigo Loki ya en el  tercer episodio, la cosa se fue complicando conforme Kirby cogía los hilos de la serie enfrentándolo a enemigos tan desaforados como Ego, el planeta viviente, Hela, diosa de la muerte o Hércules. La serie comenzó desarrollándose enla Tierra, pero más adelante el dibujante (yo creo que debemos casi considerarle autor), realizará episodios que se centrarán en el Asgard  mitológico con grandes dosis de la ciencia ficción que caracteriza al Kirby más inspirado y que se incrementaría conforme avanzaban los años sesenta.

Pero… ¿Cómo se le ocurrió a  Stan Lee convertir a un Dios en un Superhéroe?, pues dejemos que el mismo lo explique:”Ocurrió cuando fui invitado a dar una charla en un programa de radio en New York. El entrevistador no dejaba de referirse a nuestros coloridos superhéroes como la nueva mitología de nuestra generación. Entonces, cuando me preguntó acerca de qué nueva creación íbamos a desencadenar sobre el indefenso público lector, fue cuando se me ocurrió. Entrar en el mundo del mito. ¡Convertir en personaje a un dios!”.

¡¡Excelsior!! añado yo.

A partir del número 126, la colección pasa a llamarse El Poderoso Thor (The Mighty Thor)  permaneciendo Kirby hasta el número 177, culminando así la mejor época de una serie que viviría otros buenos momentos cuando se hizo cargo de ella John Buscema.

¡Ha llegado Simonson!

En  1983, cuando la colección se daba por perdida,  dieron libertad total para hacer con la serie lo que quisiera a Walter Simonson, un dibujante y guionista que a partir del número 337 y  durante 45 números levantó al personaje retornándolo a sus raíces mitológicas y eliminando de paso  al personaje de Donald Blake, todo ello en  una recordada temporada que se inició con la estupenda y original saga de Bill Rayo Beta.

Tampoco hay que olvidar que a partir de 1963 Thor formará parte del grupo de héroes más poderosos de la tierra, Los Vengadores (The Avengers) junto al Capitán América, El hombre gigante, la avispa y el hombre de hierro, entre otros.

Pero existe otro Thor -o mejor dicho, otra interpretación del personaje- al que debe mucho la película.

Y es que tras los mil experimentos y actualizaciones de los personajes a las que Marvel nos tiene regularmente acostumbrados, la editorial lanza una nueva línea denominada Ultimate. El primer personaje abordado es, claro, el buque insignia Spiderman, siendo seguido por X-Men. El éxito anima a seguir en este caso con una serie limitada que sí que representa una renovación o mejor dicho, una nueva interpretación, este caso de Los Vengadores,  The Ultimates con guión de Mark Millar y lápices de Bryan Hitch. Una innovadora serie realizada de forma  cinematográfica, tanto que incluso la encarnación de los  personajes está inspirada en actores: Iron Man:Johnny Depp; Nick Furia: Samuel L. Jackson; Capitán América: Brad Pitt; Hombre Gigante: Matthew McConnaghy; Avispa: Zihi Zhang (de La Casade las Dagas Voladoras); Bruja Escarlata: Angelina Jolie; Ojo de Halcón: Bruce Willis y Bruce Banner (alter ego de Hulk): Steve Buscemi.

La serie no evita conflictos realistas como la violencia doméstica o las conspiraciones gubernamentales y temas escabrosos como el canibalismo o la relación abiertamente incestuosa de dos personajes.

Mark Millar, claramente  inspirado por el trabajo de Alan Moore con los superhéroes,  declaró que  “La noción de como serian los superhéroes en el mundo real siempre me había hecho gracia y ésta era mi oportunidad de desarrollar el concepto”.

Los 26 episodios realizados por Millar y Hitch forman parte de la historia del comic. Una obra colosal realizada en cinco años y tres meses. Se editó en dos volúmenes: el primer número vio la luz en febrero de 2002 y el último de esa temporada llegó en diciembre de 2004. El segundo ciclo comenzó en diciembre de 2004 y finalizó en mayo de 2007. Sus autores se tomaron todo con calma y el resultado no podría ser más redondo.

El personaje de Thor, que sus autores basaron, ni más ni menos que en Jesucristo, es bastante similar al que podemos ver en la película. Un film que demuestra que ha valido la pena esperar para poder ver a nuestros héroes Marvel favoritos en la gran pantalla.

Y el cómic habitó entre nosotros como película monumental

Cuando se apagan las luces en  la sala, nos invaden los compases de un viejo conocido: Patrick Doyle va a arropar las imágenes que nos irán llegando complementándolas para desarrollar su pleno sentido. La película se abre con notas intimistas en las que las cuerdas generan un ambiente místico y a la par intrigante hasta que entra la percusión creando una atmósfera agitada que aumenta la tensión dramática; en la pantalla estamos asistiendo al rastreo de la tormenta por parte de Jane Foster, la enfermera enamorada del héroe en el cómic y convertida aquí en una doctora que se ha interesado por la astrofísica para extender lo científico más allá de los límites actuales. Esta secuencia es un auténtico avance de lo que va a ocurrir, nos instala en el presente de la acción precediendo al propio prólogo. Con el prólogo, donde Doyle expone los principales temas de su score, arrancan los títulos de crédito mostrándonos ese escenario (Asgard) mezcla del futurismo de Metrópolis y las Carceri d’invenzione de Piranesi. La banda sonora es totalmente redonda, alternando temas líricos con los que remarcan las escenas de acción y los momentos épicos, son veinticuatro cortes de excelente factura. Por destacar algunos , entre los líricos nos quedamos con el tema de amor que se expone por primera vez en Forgive me y que se desarrolla con máximo esplendor en Can you see Jane?. Teñido de melancolía nos sumerge en ese amor que lleva a la madurez y es estímulo para la lucha por aprender. En cuanto a los motivos épicos sobresale por mérito propio Frost Giant Battle, un tema dinámico en la que las notas parecen perseguirse unas a otras en una carrera por ganar la batalla, contrapunto ideal a las imágenes filmadas por Kennetn Branagh quien desde su primera película mostró su magistralidad en el rodaje de este tipo de secuencias, recuérdese la Batalla de Agincourt en Enrique V también en perfecto maridaje con la música de Doyle que ha formado siempre un excelente tandem con el director.

Branagh aceptó participar en este proyecto porque: “Tiene todo lo que me gusta. Un héroe que es un joven arrogante y obstinado, y que tiene que enfrentarse a su pasado y solucionar una relación complicada con su padre. Hay muchos europeos salvajes acuchillándose a muerte en diversos momentos, y en realidad, a mí me recordaba mucho a “Enrique V”. Me dije a mí mismo: ‘Ya he pasado antes por esto…’ Así que se podría decir que yo empecé en películas de superhéroes, ¡solo que en las anteriores la gente hablaba raro!”. Efectivamente, la cinta está planteada al modo de los dramas shakaspearianos (¡que no se me asuste nadie!) en lo que estos tienen de intriga y acción, aproximándolo así al cómic. De la misma forma, dota al cómic de intensidad trágica al poner los acentos en los vínculos entre padres e hijos y las difíciles relaciones entre ellos. Para Branagh, el cómic que le cautivó en su niñez  se basa en los conflictos familiares y universales que han provocado dramas entre los hombres desde el principio de los tiempos: un hijo impaciente por demostrarle su valía a su padre, un hermano letalmente resentido, y una mujer que ayuda a un hombre a ver el mundo con nuevos ojos. Sangre real, mortíferas venganzas, el orgullo y la posterior caída. Una historia que para el director debía ser contada y pone a su servicio toda la megalomanía de su cámara.

El director de Hamlet (1996) no desperdicia ocasión para ofrecernos planos y movimientos de cámara delirantes (gocen ustedes de la secuencia en la que Thor trata de recuperar su martillo enfrentándose a todo el cuerpo de seguridad de la agencia de inteligencia): planos en diagonal, planos cenitales, grúas descendiendo verticalmente desde un plano cenital hasta un plano medio…  y las 3D le dan una mayor profundidad de campo que hace todavía más grandiosa la historia. El propio uso de la cámara pone el tempo a la narración tal como ocurría en Morir Todavía (Dead Again, 1991) sin llegar a los desmanes de Mary Shelley’s Frankenstein (la más desmesurada de sus películas). Branagh ha demostrado estar en buena forma y ha dado la razón a quienes en Marvel le tenían como favorito, el productor Feige, por ejemplo que declaraba: “Como bien han subrayado personas mucho más inteligentes que yo, los cómics son la mitología actual, y  Ken Branagh es alguien capaz de adaptar la literatura como nadie. Es, en el fondo, un narrador muy dotado, y eso es lo que queríamos, alguien que pudiera contar la historia. Hace siglos, esas historias se contaban alrededor de la hoguera, y hoy es bastante parecido, sólo que el fuego es la luz del proyector”.

Branagh fue además el reclamo para los actores que interpretan los papeles protagonistas. Natalie Portman no sólo era fan del género y del universo de los cómics de Marvel, sino que estaba sumamente interesada en trabajar con el director Kenneth Branagh. Hubo varias reuniones entre la actriz y el director, en donde se enfatizó que Jane no iba a ser ‘el tipo de damisela en apuros atada a las vías del tren’, sino de hecho un factor clave para motivar a Thor en su transformación a lo largo de toda la película. Así elogiaba Natalie el trabajo de Branagh: “Creo que el liderazgo de Ken ha hecho que este proyecto sea muy, muy especial. He trabajado en varias producciones a gran escala, y esta es la primera vez que realmente he sentido tal nivel de intensidad y concentración en la interpretación por parte de un director. Me parece extraordinario poner tanto énfasis en la interpretación, la historia y los detalles, y creo que todo eso hace que los grandes y excitantes momentos de acción sean más reales y, en cierto modo, más entretenidos”. A su personaje lo describe la actriz como: “Al principio, Jane cree que Thor es un tema para estudiar. Aparte de su propio equipo de investigación, ella es la único testigo del extraordinario suceso que han observado sobre las llanuras de Nuevo México, así que él es importante para su trabajo. Lentamente, comienza a sentirse identificada con él y, bueno, sus emociones comienzan a sacar lo mejor de ella, pero luego se enfrenta al desafío omnipresente para todo científico o académico inmerso en una investigación: ser objetivo”.

Jane Foster, el personaje, es la clásica mujer capaz de descubrir y compartir los sentimientos del súperheroe, personaje característico en todos los cómics de superheroes, en su caso no es sólo guapa sino que su inteligencia es igual a su belleza. Por eso se pensó en Natalie Portman para el papel. Y Natalie compone perfectamente el personaje, esa mujer de ciencias que ha llegado a los límites de la astrofísica porque considera mensurable aquello que otros científicos ven como mero esoterismo. Ya en la primera escena en medio del desierto de Nuevo México la vemos aguardando la tormenta con una mezcla de curiosidad analítica y fe, igual que la Jodie Foster de Contact (Robert Zemeckis, 1997) y esa será su actitud a lo largo del film contagiándonos, además, su entusiasmo. Es Jane Foster la que llevará a Thor a madurar y descubrir la prudencia en toda la amplitud de su significado gracias a su amor, pero también gracias a su coraje. Por supuesto, la clave para Portman estaba en el intensa concentración con que se afinaban los personajes por entre el impresionante paisaje de los platós de acción. Dice: “Creo que el liderazgo de Ken ha hecho que este proyecto sea muy, muy especial. He trabajado en varias producciones a gran escala, y esta es la primera vez que realmente he sentido tal nivel de intensidad y concentración en la interpretación por parte de un director. Me parece extraordinario poner tanto énfasis en la interpretación, la historia y los detalles, y creo que todo eso hace que los grandes y excitantes momentos de acción sean más reales y, en cierto modo, más entretenidos”.

Sobre el trabajo de los interpretes bascula la gran capacidad de Branagh en la dirección de actores y su saber poner la cámara al servicio de los mismos. Por eso no es de extrañar que un actor de la talla de Sir Anthony Hopkins aceptara participar en él. Hopkins admite que puede que no fuera muy fan de los cómics de Thor (“Yo leía El Capitán Marvel, y aquellos cómics de posguerra”), pero sí lo era de su director. “Mi agente me llamó y me dijo que si quería interpretar a Odín, así que me reuní con Ken, con quien ya había coincidido antes varias veces. Es un personaje muy atractivo, un hombre brillante.  Un gran actor y un gran director. Es uno de esos tipos imparables que piensan que si pones todo tu empeño en algo, puedes hacer prácticamente cualquier cosa. Y él lo pone todo de su parte, así es su personalidad. Creo que trabajar en esta película ha sido uno de los mejores momentos de mi vida. ¡De hecho, me gustaría haber tenido más cosas que hacer en ella!” En esta ocasión el inglés nos ofrece una interpretación sobria, sin histrionismos, como suele ser por otra parte, pero logra comunicar la fuerza de Odín, su poder como monarca y dios de dioses, sus habilidades guerreras y , a la vez, su prudencia diplomática y sobre todo el gran amor hacia sus hijos, Thor y Loki. Precisamente uno de sus momentos interpretativos más brillantes tiene lugar en el enfrentamiento entre él y Thor después de que este le haya desobedecido y haya puesto en peligro la paz de Asgard. Hemsworth hace memoria de ese momento: “La película llevaba un mes de rodaje y yo me estaba empezando a sentir bien, como que ya tenía controlado al personaje. Así que llegó el día de la gran confrontación entre padre e hijo. Es algo muy colérico, con ambos gritándonos el uno al otro. Entonces Ken se acerca a Anthony y le dice: ‘Deja que te afecte. Altérate. Te desafío. Y Anthony se queda un callado un segundo y luego responde: ‘Vale, buena idea’. Así que yo me preguntaba: ‘Madre mía, ¿qué es lo que va a hacer ahora? Y empezamos la escena de nuevo y yo hago mi entrada. Entro, hago mi parte, y él se queda callado. Sus ojos empiezan a encenderse. Es el padre herido y desilusionado porque su hijo le ha faltado al respeto, y ha deshonrado a la familia, al reino y a todos sus principios. Y uno se da cuenta de que le está rompiendo el corazón. Cuando dijeron ‘¡corten!’, la gente estaba llorando. Luego el equipo empezó a aplaudir y recuerdo que pensé: ‘Eso ha sido impresionante… y yo no hago falta.

Sin duda esa escena es uno de esos momentos de cine en mayúsculas, pero Hemswoth está equivocado: él no está en absoluto de más. Thor es casi invencible, todo un dios imponente, aunque se enfrente a gigantes mayores que él es él quien se ve imponente; no es altivo pero sí impetuoso y arrogante, se precipita en sus decisiones por sus ansias de demostrar su fuerza y la de Asgard, esto es lo que le conduce al destierro tras provocar la cólera de Odín. Ya en la tierra sigue comportándose como un bárbaro hasta que el amor le dulcifica y apacigua, sacando de él sus mejores virtudes. Es un dios, sí, pero un dios próximo a lo humano, eso hace que podamos sentirnos atraídos y reflejados. Se necesitaba un actor con un físico imponente, capaz de dar el resto en los momentos de acción trepidante, pero a la vez tenía que ser suficientemente maleable como para mostrar con sutileza la evolución de su carácter hacia la temperancia, hacia la capacidad de amar y sacrificarse, que le hará merecedor del trono que le corresponde. Chris Hemsworth parecía llamado para ese papel. El australiano cumplía las condiciones por su físico, físico que además trabajó duramente en el gimnasio durante cuatro meses en el intenso entrenamiento al que fue sometido, y su capacidad para interpretar la coreografía de sus peleas (inspiradas en Mike Tyson); pero también por su sentido del humor que le permite adaptarse a los momentos de comicidad que se producen cuando llega a la tierra y, sobre todo, porque sin dejar de ser un superhéroe todo el tiempo (no tiene identidad secreta) sabe mostrarse a la vez como un simple humano con sus sufrimientos y sentimientos. De hecho, Hensworth confiesa que prefería los momentos más intimistas y cotidianos, a los otros más heróicos: “Thor está llena de grandes momentos, con muchísima acción y pirotecnia, pero algunas de mis secuencias favoritas son entre Thor y Jane: conversaciones normales, cotidianas. Rodamos esas escenas en Nuevo México, con un hermoso fondo de montañas. Eso sí, tuvimos que espera a que la nieve se fundiera, pero creó un bello entorno. Esas fueron las escenas en las que aprovechamos toda la investigación del personaje, los libros sobre observar la existencia y encontrar la tuya. Y poder interpretarlo con Natalie… bueno, un sueño para mí”.

En ninguna historia de hazañas heroicas puede faltar la presencia del villano, aquí tenemos dos: Laufey ,el monarca de Jotunheim (el Reino del Hielo) interpretado por Colm Feore; supone la antítesis de Odín ,un gigante belicoso que asalta la tierra en su beneficio hasta que el máximo dios nórdico y sus ejércitos le derrotan. Laufey, sin embargo, parece cansado de la guerra aunque la paz también le resulte tediosa, así se vale de la traición de Loki pero en su enfrentamiento con Thor nos recuerda al replicante de Blade Runer, así al menos lo compone Feore. Como el resto de los personajes siendo un ser mitológico se nos aparece humano. El auténtico villano, el antagonista del héroe, es su hermano Loki que mantiene con él una intensa relación de amor-odio, Tom Hiddleston le da cuerpo; Branagh había trabajado previamente con él en la serie televisiva Wallander, conocía sus dotes interpretativas y por eso lo eligió, porque: . “Necesitábamos a alguien con muchísima versatilidad y una absoluta falta de temor a ser las muchas clases de personalidades diferentes en las que se convierte Loki. Tom también hace una pareja maravillosa con Chris. Ambos son grandotes, se sienten como hermanos, con el tipo apropiado de cualidades opuestas y complementarias”.  Aunque el cómic y, en consecuencia, la película lo hayan convertido en el hermano reprobo del protagonista y explique su carácter por la rivalidad con él, sigue conservando algunos rasgos del dios del fuego de la mitología nórdica, como el Loki del mito, el del cómic-película domina el arte de embaucar con la palabra, un auténtico príncipe de la mentira. Hiddleston construye al personaje desde los celos y la ambición ocultos que le mueven, pero no olvida que también tiene virtudes puesto que, después de todo, lo que más anhela Loki es ser apreciado por su padre, ocupar en su corazón el lugar que parece exclusivo de su hermano. En él el ansia de poder se combina de forma peligrosa con el ansia de ser amado, por eso aunque no dude en traicionar a unos y otros nosotros, los espectadores, podemos sentirlo cercano: sus pasiones son idénticas a nuestros bajos instintos y, al igual que él, nos dejamos dominar por ellos sintiendo simultáneamente placer y dolor por haber caído. Hiddleston le da la réplica a Hemsworth componiendo entre ambos un ejemplo más dentro del tópico de los gemelos que representan el bien y el mal recíprocamente.

No es sólo el apartado artístico es el que le da colosalismo al film: el apartado técnico juega en la misma liga. Nada sería de Thor sin el vestuario, la dirección artística y los efectos especiales.

El vestuario tuvo en vilo a los aficionados, cada vez que se filtraba alguna información era comentada en foros de todo el mundo y la gran mayoría de ellos quedó satisfecha. La encargada de ese trabajo fue Alexandra Byrne, acostumbrada a la teatralidad del ropaje en las artes escénicas, para ella era fácil afrontar el desafío de lograr esa corporeidad y ese movimiento que son características de esos personajes míticos. La capa de Thor fue uno de los mayores retos de Byrne: sabía muy bien que no iba a pasar sin transición de dibujo a prenda completada.  Mucho más que un elegante adorno, la capa define a Thor, junto con su casco con alas y su escudo. Para Byrne “La capa tenía que parece a la vez completamente creíble y sublimemente mágica. En los cómics, Kirby la utilizaba como un gran recurso gráfico para el movimiento, la tensión y el dramatismo. Así que nuestra capa necesitaba tener esa clase de expresividad. También tenía que enmarcar la forma y las proporciones de Chris cuando no está moviéndose, y luego henchirse, moverse y volar con él cuando está luchando. Es fácil conseguir que una capa haga todo eso en un dibujo, pero no es tan fácil con un trozo de tela”. Finalmente el tejido elegido fue una lana inglesa que fue teñido varias veces hasta dar con la tonalidad de rojo satisfactoria, luego se empezó a trabajar con ella hasta dar con la definitiva no sin antes haber descartado muchos modelos previos, “Teníamos un cementerio de capas que no gustaron”, bromeaba Byrne. Luego vino el traje. Con una construcción compleja a base de muchas capas de tela, cuero y armadura, el traje de ‘héroe’ de Thor resultante (el principal diseño para la mayoría de las escenas) era pesado y daba calor. Para Hensworth era una auténtica tortura rodar con él hasta que Byrne dio con la solución: el chaleco refrigerante que  llevan los pilotos de coches de carreras, un chaleco con pequeños tubos por donde corre agua fría para refrigerarse. La confección del vestuario se inició un año antes de que Hemsworth entrara en el rodaje, la verdad es que ha valido la pena todo ese trabajo porque los resultados logrados son majestuosos como debe ser para el mundo mágico de Asgard.

El mundo de Asgard no es el único escenario del relato. La historia se desarrolla además en Jotunheim y en la tierra. Dos escenarios mitológicos y uno real. Para que la película resultara convincente, los tres espacios debían poderse equiparar, ser todos ellos verosímiles hasta tomar la misma carta de naturaleza que nuestro paisaje terrícola. Bo Welch estuvo al frente de la dirección artística y él es el artífice del prodigio: que la narración se desplace de un lugar a otro sin que se noten fisuras. Construyó en estudio los opuestos mundos de Asgard y Jotunheim, el primero está inspirado por las imágenes del universo que nos  muestra el Hubble, mientras que la frialdad de Jotunhein toma el mundo marino como modelo. Si en el primero abundan los dorados y los colores cálidos, la tonalidad del segundo está pintada en azul y colores fríos, en uno todo es luminosidad que se refleja de los propios objetos obra de la fotografía de Haris Zambarloukos , el otro es un espacio brumoso que se consiguió con la ayuda de los efectos especiales de Dan Sudick . Escenario físico y efectos digitales se combinan a la perfección, no se abusó de los CGI para hacer predominante lo tangible, cosa que siempre arropa más el trabajo de los actores.  Con todo el mundo advertido de que había que buscar lo creíble en lo fantástico, los actores se sintieron muy complacidos de poder basar su trabajo en sitios muy reales.  Anthony Hopkins sacó mucha inspiración de la representación física de Asgard, y le pareció que los escenarios le infundían mucha verosimilitud a sus interpretaciones. Hopkins confiesa: “Los platós de Bo son impresionantes. Fui a echarles un vistazo mientras los construían y pensé: ‘Bueno, no voy a tener mucho que hacer, sólo dejarme barba, decir las frases, aparecer en escena, ponerme la armadura… y dejar que suceda”.

El paisaje terrestre elegido para entrar en consonancia con los dos representados fue Nuevo México. Para Branagh, la naturaleza del estado y su gente le añadieron una plus de atractivo a la película. Comentaba medio en broma: “Estamos en una parte del mundo donde la gente mira  de verdad al cielo. Si eres de otro mundo, y te gustaría tener la posibilidad de que te den la bienvenida al llegar a la Tierra, es un buen sitio para aterrizar”. La épica del Western es lo que se perseguía, al principio incluso se pensó en ambientar la historia en 1850, si se abandonó la idea fue para lograr una mayor empatía con los espectadores. Se construyó un pueblo ficticio al que llamaron Puente Antiguo con la clara intención de reforzar la sensación de tránsito entre mundos. El resultado fue un escenario que recuerda la pintura de Edward Hopper. Welch  quería sobre todo evocar algo de Asgard en Puente Antiguo.  “El Observatorio de Heimdall es la entrada a Asgard, a través del Puente del Arco Iris, hasta un palacio central flanqueado por edificios, en Puente Antiguo, tenemos una calle que sale del desierto, flanqueada por edificios, y que conduce hasta una vieja tienda de coches usados. Smith Motors, de una forma un tanto extraña, recuerda la forma del palacio de Asgard… pero es mucho una versión mucho más modesta, y un poco desgarradora”.

En definitiva, el objetivo de armonizar esos tres escenarios tan dispares se cumple con creces, convirtiéndose así en la plataforma ideal para que director y actores dieran cuerpo al relato.

Para muchos Thor no será más que otro Blockbuster, otra película pensada para el consumo del público menos exigente, nosotros hemos visto algo más en ella. Para quien esto escribe Thor es un drama clásico, épico y colosal, como los antiguos peplums o como las mejores adaptaciones de Shakaspeare, salvo que puesto al día. Si Branahg afirmaba que el acierto de Marvel era haber descubierto el carácter humano del mito, su película tiene el mérito de extraer lo mítico que hay en el cómic. No en vano para muchos los cómics son los relatos mitológicos del presente.

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No nos importaría que se cumpliera el rumor de una segunda parte, de momento nos basta con saber que esta película forma parte de la exposición de los superhéroes que participarán en el máximo proyecto de Marvel, The Avengers, que llegará el año próximo (¡por fin!) a nuestras pantallas y ya ha empezado a promocionarse.

Mientras todavía nos relamemos en el buen sabor de boca que nos ha dejado Thor, vamos preparándonos ya para ese plato fuerte y disfrutamos con los avances lanzados.

Categorías:Cine Club

Kick Ass: el triunfo de la voluntad

4 junio 2010 2 comentarios

“Para ser un superhéroe no hacen falta poderes especiales, basta con un poco de optimismo y un mucho de ingenuidad” nos dice el protagonista; y para gozar como enanos viendo Kick Ass basta con conectar con el niño que todos llevamos dentro.  O mejor con el que soñábamos ser cuando nos embobábamos con Pipi Lansgtrum o imaginábamos que eramos Koji Kabuto dirigiendo a Mazinger contra los brutos mecánicos del Doctor Infierno. Haciéndolo así descubriremos que también nosotros podemos calzar las botas amarillas de Dave Lizewski.

Dave Lizewski es un adolescente normal: no destaca en los deportes; no es un nerd de la informática y los videojuegos; no destaca en los estudios pero tampoco es un mal alumno; no es el gracioso de su grupo ni tampoco un out sider retraído.  Un adolescente del montón, de los que, como él mismo dice, se limitan a existir.  Sólo posee una peculiaridad: fanático de los cómics como es, se pregunta por qué nadie se ha propuesto nunca ser un superhéroe. Y él va a tener ese propósito, se comprará por Internet un traje verde de neopreno y empezará a luchar contra el crimen convirtiendo su fantasía en acción.   Pero descubre pronto que ser un superhéroe no es nada fácil, le apuñalan, le atropellan y, si logra saltar a la fama, es porque los cirujanos no consiguieron restablecer todas sus conexiones nerviosas cosa que le concede la capacidad de soportar bien las palizas.   Un vídeo aficionado que recoge su lamentable pelea con unos delincuentes (a quienes contra pronóstico  hace huir) es subido a Youtube y se convierte en un fenómeno mediático, su vida entonces da un vuelco de 180º, sobre todo cuando entran en contacto con él dos extraños seres (¿superhéroes de verdad?): Hit Girl y Big Papi.  Para rematar, su amistad con Bruma Roja acabará de sumergirle en un mundo delirante.

A caballo entre Supersalidos (Superbad, 2007, Greg Mottola) y Kill Bill (2003-2004, Quentin Tarantino) como la ve Aaron Johnson (Kick Ass), Kick Ass nos regala dos horas de entretenimiento, risa y emoción sin tregua.   Desde los títulos de crédito, un traveling de acercamiento atravesando nubes, que casi se diría el plano subjetivo de la visión de Superman, la película nos mueve a identificarnos con el protagonista quien nos irá acompañando con su voz en off.  Nosotros somos tan grismente normales como él pero compartimos igualmente su sueño y nuestra sorpresa es la suya cuando vemos que nuestra (su) vida se convierte en un verdadero cómic con la primera aparición de Hit Girl, probablemente el momento más importante de la película.   Mathew Vaugh (Stardust, 2007) dirige la cinta con eficiencia, desde la elegante presentación de los personajes mediante saltos en tiempo y espacio (que se señalan con rótulos al modo de los bocadillos en un cómic), hasta la maestría con las que resuelve las escenas de acción, pasando por una acertada dirección de actores que les ayuda a matizar la evolución de los personajes.  En las escenas de acción Vaugh huye de modernidades superfluas como la cámara en mano o los planos hipercortos ensamblados con un montaje parkinsoniano, nada más lejos, el británico opta por el  más fiel clasicismo que hace brillar a las coreografías con luz propia. Pero su mayor logro es haber sabido crear un ritmo perfecto, sin valles que hagan decaer el interés, con una secuenciación precisa de los momentos climáticos, que nos mantiene en tensión y a la espera del apoteosis final y su correspondiente epílogo emotivo, con plano final que deja el paso abierto a futuras intrigas.

Kick Ass no es una adaptación al uso, cómic y película han nacido casi a la par. Mark Millar (Hijo Rojo, The Ultimates, Wanted) cuando tuvo la idea para la historieta ya pensó inmediatamente en verterla al cine.  El germen de la historia fueron dos personajes, una niña vestida al estilo de Robin y un tipo grande con aire a Batman, le gustaban ambos personajes pero los encontraba demasiado exagerados para ser protagonistas.  Millar buscó entonces en su propio material autobiográfico y se recordó como quinceañero con aspiraciones a combatir el crimen en Glasgow, sintió que de haberse atrevido a cumplir su sueño habría sido una buena historia, así que se puso a la labor de diseñar la secuencia de la primera noche del torpe adolescente metido a superhéroe.  Se dio cuenta de que ambos puntos de partida se complementaban y los fundió en una sola historia; así nació Kick Ass.  Se puso en contacto con el grafista John S. Romita jr (El asombroso Spiderman, The Eternals, Daredevil) y cuando tenían sólo una tira de viñetas ya empezó a sondear la posibilidad de llevarlo a la gran pantalla.  El proyecto llegó a manos de Jane Goldman quien a su vez se apresuró a contar la idea a su coguionista (y director) de Stardust, Matthew Vaughn.  Bastó que Millar y Vaughn pasaran una tarde juntos discutiendo y organizando el relato para alcanzar el acuerdo.  Cuando se publicaba la tercera entrega del cómic ya había empezado el rodaje de la película, es por eso que la línea divisoria entre cómic y película no es tan nítida como en otras adaptaciones, el trasvase de ideas circulaba en las dos direcciones. Matthew Vaughn y Jane Golmand trabajaban junto a Mark Millar Y John S. Romita jr, este último dibujó toda una secuencia de animación para la película, la que cuenta los orígenes de Hit Girl y Big Papi.  El desarrollo del guión ayudaba al cómic y viceversa.  Sin embargo, la película no es una mera copia, el guión se completó antes que la serie de entregas del cómic, eso permite que tengan independencia y algunos personajes, es el caso de Big Papi, reciban distinto tratamiento en cada formato. Por otra parte, la acción es más espectacular en el film.  Este perfecto maridaje hace que se haya logrado recrear la atmósfera cómic como nunca antes para satisfacción de todos los aficionados.

Destaca en el film la construcción de los personajes en manos de los actores.  Como anecdota cabe señalar que Aaron Jhonson (Dave  Lizewski-Kick Ass) se presentó a la prueba para el papel de Chris d’Amico-Bruma Roja adjudicado a Christopher Mintz-Plasse y este último se presentó a la de Kick Ass. La decisión final fue acertada porque el protagonista de Supersalidos sabe dotar a Chris d’Amico de la vis cómica requerida para interpretar al niño rico solitario, hijo del mafioso Frank d’Amico, que busca infructuosamente la confianza de su padre, cosa que logrará cuando le convence de que él tiene la estrategia perfecta para derrotar a Kick Ass que supuestamente está arruinando su negocio.  Esa estrategia consiste en convertirse en Bruma Roja, superhéroe antagonista que logrará derrotar al héroe ganándose su confianza para traicionarle, como corresponde a los tópicos del género que tan bien conoce Chris d’Amico como fanático que es.   Chris es el reverso de Dave, pero comparte con él numerosas similitudes que se muestran como un doble simétrico. Superhéroes impostados ambos, Bruma Roja resulta un villano cómico tan torpe y fuera de papel como el propio Kick Ass.  Pero la mayor comicidad la introducen los mafiosos, verdaderos villanos de la historia, y Big Papi, magistralmente interpretado por un Nicholas Cage que consigue por fin interpretar un personaje de cómic bien resuelto después de la fallida El Motorista Fantasma (Ghost Rider, 2007, Mark Steven Johnson) que sólo obedecía a la afición de auténtico coleccionista que posee el actor.  Mark Strong nos compone una lujosa parodia del típico capo mafioso como interprete de Frank d’Amico, el único personaje que no cree en los cómics. Por su parte, Nicholas Cage nos regala una interpretación rica en matices dando cuerpo a un padre obsesionado con la venganza y el adiestramiento de su hija, capaz de inspirar simultáneamente, risas, ternura y emoción adrenalínica en su enfrentamiento a los malos, escena de acción trepidante que se rodó en una sola toma.  El principal escollo con el que se tropezaron a la hora del casting fue encontrar el interprete ideal para Kick Ass hasta el punto de que el director a punto estuvo de retrasar seis meses el rodaje.  Matthew Vaughn pretendía que el protagonista fuera americano para darle mayor credibilidad, por eso no había visto siquiera la prueba de Aaron Johnson; fueron las responsables de casting las que le convencieron de que la viera.   Quedó absolutamente entusiasmado, el joven británico no era únicamente capaz de dar el aire de adolescente desubicado, su habilidad era la de saber reflejar las emociones que definen al personaje.  Y la verdad es que ya no podríamos imaginar a nadie más calzándose esas botas amarillas que transmutan a Dave Lizewski en Kick Ass.  Compone a la perfección al soñador capaz de luchar voluntariosamente para convertir en realidad sus deseos, nos hace que nos pongamos en su piel y revivamos aquella ingenuidad que perdimos según íbamos renunciando a nuestros deseos y expectativas.  Aaron Johnson sabe soñar y hacernos soñar.  Pero si alguien brilla con luz propia en todo el reparto, esa es la pequeña Chloë Grace Moretz que con apenas doce años es ya toda una estrella que dará que hablar en el futuro.  Ella es la que da vida a Hit Girl y Hit Girl es el personaje más poderoso de todo el relato.

Efectivamente, esa pequeña  Swarzeneger, como la llamaban sus compañeros de rodaje, se adueña de la pantalla cada vez que aparece.   Con Hit Girl entramos de lleno en el mundo de lo fantástico, la puesta en escena, el ritmo de las coreografías que marcan sus intervenciones y, sobre todo, la interpretación de la pequeña  Chloë, nos secuestran la razón (como hacía Natalie Portman en Leon -aka El Profesional, 1994, Luc Besson-) y rendidos a su encanto suspendemos la incredulidad.  Y su presencia en la película de poco no llegó a existir, la cortedad de miras de las grandes productoras siempre al servicio de la corrección política exigían para financiar la película que se suprimiera el personaje de Hit Girl, afortunadamente Matthew Vaughn no cedió, autoprodujo el film junto a Plan B (de Brad Pitt) y la película pudo conservar su esencia.  Porque Hit Girl es la que hace que la historia se convierta en cómic, la que hace saltar a Dave Lizewski a la ficción, consiguiendo así que Kick Ass llegue a ser verdaderamente un superhéroe.

Kick Ass es un homenaje al amor por los cómics.  Vaughn deconstruye sus elementos, nos lleva hacia la mirada crítica que nos hace descubrir el entramado de cartón piedra de las hazañas gráficas, pero no destruye su esencia y nos mantiene a la vez en la actitud crítica y en la ingenuidad.   Nos sonreímos de la grotesca aspiración de Dave Lizewski, nos reímos de ese absurdo, pero a la vez nos dejamos llevar por la aventura y llegamos a sentir posible lo imposible.  También el espectador se pregunta por qué nadie ha querido convertirse en superhéroe, sobre todo porque debajo de la cubierta de fantasía nos llega el mensaje de que no hacen falta trajes ni superpoderes, basta con asumir nuestra responsabilidad en el buen hacer del mundo, en no mirar hacia otro lado cuando alguien es agredido, en mejorar nuestro entorno y asumir el compromiso que es vivir.  Dave Lizewski-Kick Ass nos demuestra que todo esfuerzo es útil para conseguir entre todos el bienestar.  Y el escepticismo nos volverá a atrapar en cuanto abandonemos la sala oscura, pero mientras nos alumbran los haces de luz de la proyección, por un momento, llegamos a creer que el triunfo de la buena voluntad es posible.

Fallece Frank Frazetta, el genio de la ilustración

12 mayo 2010 1 Comentario
Hoy una nota triste con el fallecimiento del excepcional ilustrador y dibujante de comics que tanto nos deleíto a los niños setenteros con las inolvidables portadas de Vampus y Rufus (adaptaciones autóctonas de Creepy y Eerie), además de con carteles de películas (como por ejemplo el de Ruta Suicida (The Gauntlet, 1977 Clint Eastwood)). Aunque el hombre no estaba muy fino desde hace tiempo e incluso tuvo que pasar por problemas sórdidos de carácter familiar, mostró su capacidad de superación cuando una enfermedad le dejo sin poder pintar con la mano derecha, aprendiendo a pintar con la izquierda con excepcionales resultados. Si quieren disfrutar, cómprense el Dvd  Tygra, Hielo y Fuego (Fire and Ice, 1983), que además del fantástico film de Ralph Bakshi inspirado en el arte de Frazetta, contiene el imprescindible documental Frazetta: Pintando con Fuego (Frazetta:Painting with Fire, 2003 Lance Laspina).
Tras la nota de prensa una cuantas muestras del arte inmortal del maestro.
 
Fallece Frank Frazetta, el genio de los héroes
EL PERIÓDICO
MADRID

Tenía 82 años y estaba considerado como el genio indiscutible de la fantasía heroica en cómic. Fran Franzetta, ilustrador clásico de Conan, ha fallecido en Florida (EEUU) víctima de un derrame cerebral. Desde el año 2000, el dibujante tenía problemas de salud, que, incluso, le habían afectado a las manos. El domingo por la noche se sintió mal y fue trasladado al hospital, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Famoso por dibujar hombres musculosos, caballeros de otro tiempo y mujeres de pechos muy desarrollados, Franzetta (nacido en Nueva York en 1928) pasará a la historia de la ilustración por sus portadas de libros, cómics y carteles de películas. De hecho, Hollywood le abrió las puertas como cartelista después de que dibujara una caricatura de Ringo Starr para la revista satírica Mad. Su popularidad hizo que el guitarrista de Metallica comprara una portada suya de Conan por un millón de dólares.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=712796&idseccio_PK=1013&h

Categorías:Fantaterror, Homenajes

El retorno de Vampus… ¿O era Creepy?

17 enero 2010 1 Comentario

Desde luego lo que son las cosas y que viejo me siento… Aún recuerdo cuando mi padre venía de trabajar y se sacaba el “tebeo” doblado del bolsillo trasero y se lo daba al niño que,  con el sonido de el consultorio de Elena Francis de fondo jugaba con los madelman. Ese niño, sin saber leer ojeaba estos dibujos del Dossier Negro y más tarde Vampus (la primera y mejor adaptación de Creepy en España) , Rufus, Vampirella  (esas primera erecciones) y otras cosas menores de Vilmar. Luego yo solito  y totalmente infectado ya me busqué Famosos Monsters, Spirit, Creepy, 1984 o  Terror Fantastic, pero eso es otra historia…

Ahora y de la mano de Planeta, nos vuelven los números originales de Creepy en tomos que , que quieren que les diga, prometen muchas horas de nostalgia y COMICS con mayúsculas para los nuevos lectores.

Yo espero tener presuspuesto para no perderme ese primer tomo con 248 páginas y una portada que corresponde al primer Vampus  extra de verano (¡¡1972!!) que aún conservo.

RICARD REGUANT NOS HABLA DE CASTING: UN PAUL NASCHY INÉDITO Y DE MUCHAS OTRAS HISTORIAS DE CINE DE GÉNERO.

21 diciembre 2009 Deja un comentario

Ricard Reguant es toda una bestia de la escena y del espectáculo. Nacido en 1953 debuta de niño en el teatro y el olor de las tablas impregna de tal forma su alma que nunca se aleja del medio, aunque compaginando su trabajo con el cine y la televisión, haciendo de todo: escribiendo guiones, actuando, dirigiendo teatro, cine y musicales. Formando parte de la “primera promoción” de TV-3 (Televisión de Catalunya) donde permanece durante diez años contribuyendo a la puesta en marcha de muchos proyectos y series, entre ellas Crónica Negra con guiones de Andreu Martín o Quico el progre, serie basada en los cómics de José Luis Martín publicados en el semanario de humor El Jueves. También realiza las adaptaciones televisivas de obras teatrales como Manicomic de Tricicle o Cómeme el coco negro de La Cubana. Entre 1988 y 1995 es productor ejecutivo de Focus. Abandona su labor en televisión para centrarse en su más querido medio, el teatro, donde tiene un extenso currículum en el que predomina el musical, dirigiendo entre muchísimos otros: Siete Novias para siete hermanos , Diez Negritos, Amor a medias (Con Malena Gracia y Loreto Valverde), La tienda de los horrores, Vuelven las Corsarias (con Malena, Marlene Mourreau y Rosanna Wells), Grease o Mortadelo y Filemón: The Musical, además de la prolongada colaboración con la actriz Àngels Gonyalons, a quien dirige en Àngels, Blues en la Nit, Chicago o Cuando Harry encontró a Sally. O sea que, el que haya querido responder de las nimiedades que le preguntamos dentro de su gran carrera, dice mucho de la personalidad y jovialidad que posee Ricard Reguant y es que… somos algo freakies, no lo podemos evitar, así que cuando pensamos en entrevistarle al respecto a la obra inédita de Paul Naschy,  que ha cedido al ciber mundo como homenaje al actor para disfrute de sus fans, no pudimos evitar fijarnos en sus inicios en el cine “S” de la transición y en algunos aspectos de su carrera relacionados con el mundo del cómic que nos han llamado la atención y la curiosidad, así que le preguntamos por ellos, concediéndonos una interesante entrevista en la que además nos habla de la serie de suspense Desenlace, en cuyo capítulo Casting, protagonizado por Naschy, se realiza un homenaje en toda regla a la carrera del actor.

EL CINE S: DE SUECAS, LIGUES Y PITOS IRRITABLES

Ricard Reguant con Eva Lyberten

Mediante el decreto del once de noviembre de 1977 queda abolida (en teoría) la censura cinematográfica y se instaura y reglamenta el denominado cine “S”, una calificación que abarca cine político, de terror y sobretodo cine erótico. Esta situación dura siete años, hasta 1984, momento en el que una nueva ley reglamente las salas X, desapareciendo así todo un género que si bien en su vertiente puramente erótica no ofreció obras maestras, sirvió al menos para mostrar carne en las ansiosas pantallas cinematográficas de una forma escalonada, filón que aprovecharon varios cineastas, entre los que destacaron Jesús Franco (que estrenó nueve films en 1977), Ignacio F. Iquino y Carlos Aured. En 1982, su momento más álgido, de los 146 films españoles estrenados, 41 de ellos eran “S”. Después vino el declive, y tras él la mentada reforma que permitió la exhibición del cine X. Pero dejemos que el mismo Reguant nos lo cuente:

¿Como te introduces en el mundo del cine? ¿Y como se inicia tu colaboración con el legendario Iquino y  Enrique Guevara, director chileno que formó tándem con su hermana la actriz Raquel Evans?

De hecho yo entré en el cine como meritorio con Iquino con películas como Chicas de Alquiler (1974) donde también hago un pequeño papelito. Luego me voy a la mili y cuando vuelvo, vuelvo a Iquino como guionista, actor, doblador…etc., etc. con Las marginadas (1977) y otras como Los violadores del amanecer (1978), Emmanuelle y Carol (1978)  o La Caliente niña Julieta (1981), todas ellas dirigidas por Iquino . Y, como vengo del mundo del espectáculo, monto un show llamado Crazy Horse (que es una replica del famoso Music-Hall parisino) que se convierte en un éxito increíble… Gracias a este espectáculo contacto con Guevara e inicio una colaboración con él en varias películas, y también me contratan productoras como Films D’Ara, Catalonia Films, Balcazar, Sanchez Ramade… etc. Llegando a estar casi en 100 películas en distintas labores.

Poca gente sabe que Los violadores del amanecer la empezó a dirigir Jordi Cadena. Iquino me pidió que le propusiera para dirigirla pues le había gustado una película suya llamada Barcelona Sur (1981),  pero a la semana de rodaje Iquino se dio cuenta que Cadena no iba ha hacer el tipo de cine que él quería, así que lo sacó del proyecto y la dirigió él. Yo llevé prácticamente a todas las actrices, ya que habían trabajado conmigo antes: Mireia Ros, Raquel Evans, Eva Lyberten (que precisamente debuto en el Crazy Horse) y Alicia Orozco (una excelente actriz que venia también del teatro). Colabore en el guión e hice además el doblaje, dándose la circunstancia que doblaba al protagonista (Bernard Seray) y a mi mismo en una misma secuencia, ¡cosa de locos!

En tu primer film dirigido ya en el ocaso del cine “S” contaste con dos grandes nombres del cine erótico europeo: Marina Frajese y Helen Shirley. ¿Como fue el rodaje y que tal estrenarse en la dirección con una película “S”?

Yo ya había dirigido antes. En aquellos tiempos los productores firmaban como directores para cobrar derechos de autor. Pero escribir el guión, dirigir a los actores, planificar las escenas y colocar las cámaras…eso era dirigir y es lo que yo hacia. El que firmaba solo decía “Acción”. Y eso ocurría tanto en España como en Italia o en Alemania. Yo conocí a Marina Frajese a raíz de un rodaje en Italia que hacia un director llamado Andrea Bianchi (Andrew White). Marina y él eran amantes… Andrea escribió un guión y Films d’Ara se lo compró. Iba a dirigirla él, pero al final la hice yo… aunque poco hubiera cambiado, ya que allí la experta era Marina. Con Helene Shirley (un seudónimo) hice bunas migas hasta el punto de que me invitó varias veces a su casa en Paris. Era una gran profesional que odiaba lo que hacía, adoraba el teatro, pero como tenia un hijo tenia que trabajar en porno. Hace tiempo que le perdí la pista… Lo peor que recuerdo de aquel rodaje es que hacíamos 4 versiones distintas de las escenas eróticas (una para la censura española, otra para la distribución en salas, otra para la censura italiana y la versión hard). También algo desagradable fue lo de la secuencia del caballo… salimos casi todos vomitando, excepto Marina que es la que prácticamente dirigió aquella escena.

¿Compaginabas esta labor con otra? ¿Motivó eso el seudónimo (Richard Vogue) con el que firmaste tus films “S”?

Yo venia del mundo de la interpretación en teatro y en televisión, y como seguía trabajando en los escenarios prefería no mezclar cosas… sobretodo si pensamos que hacer películas “S” estaba muy mal visto para la profesión intelectual del momento, aunque gracias a estas películas durante años se mantuvo la industria en España y estos intelectuales podían rodar sus películas, más minoritarias.

¿Tuviste que desnudarte por exigencias de (tu) guión?

Solo enseñe el culete en Un permiso para ligar (1980, Enrique Guevara), y para entender que se siente como actor haciendo este tipo de escenas.

Conclusión de ese cine: ¿Era necesario? Sin duda fue una antesala del cine X. Opinión del mismo.

carátula de video

Nunca he juzgado lo que es bueno y malo, eso se lo dejo a los críticos que es el único trabajo que tienen. Me parecían películas malísimas, pero visto lo que hoy se hace con el video, eran obras maestras. Pensad que rodábamos en cine, no existía el video, y en dos semanas teníamos que hacer el rodaje con todo lo que ello conllevaba… además tenia que tener una historia, diálogos, algo de interpretación, una fotografía decente… Yo creo que después de tantos años de represión, el cine erótico, cumplió una función, no solo social, sino también industrial. Por ejemplo,  Sueca bisexual necesita semental (1982, Ricard Reguant),  fue la película española mas vista el año que se estrenó. Fue un género cinematográfico que tuvo su momento como los spaghetti-western, los pseudo-bonds o las de terror.

DE REVISTA Y COMIC

Después de ver el tipo de musical que realizas, llama la atención que dirigieras Vuelven las corsarias, un musical que ha llamado a mofa y que, francamente llamaba la atención (más que nada por los bellezones que incluía) ¿Como fue que te metiste en este proyecto? ¿Que resultados obtuvo?

Reguant y las corsarias (Marlene Mourreau, Rosanna Walls y Malena Gracia). Foto KpitalK.

Yo me considero un profesional, un artesano, no soy un genio, ni un artista intelectual. Además tengo la mala costumbre de comer cada día, y como las administraciones jamás me han dado nada (me refiero a subvenciones) tengo que trabajar en lo que me ofrecen. Además Las Corsarias estaba planteado como un revival de la clásica revista española. Era lógico coger a dos vedettes como Marlene  Mourreau  y Malena Gracia… no son muy distintas a las vedettes de toda la vida: cantan más o menos; bailan más o menos; son bellas, simpáticas, están buenas y son populares. Pero la verdad es que constatamos que la revista estaba muerta y enterrada y no funcionó nada bien… a pesar de que yo creo que respondía a todo lo que se espera de una revista.

Malena es una excelente profesional, muy seria y cumplidora, yo había hecho un vodevil en Madrid con ella (cuando no era tan conocida) y me encantó la experiencia. Y Marlene es una persona simpatiquísima con la que te ríes un montón. Ellas dos se llevaban de maravilla, de hecho todo el elenco se llevaban muy bien. Pero en la vida hay fracasos y gracias a estos aprendemos a hacer éxitos.

Conexiones con el mundo del comic :¿Te interesa el medio? adaptación de Zipi y Zape (guión con Guevara y el mismo Escobar). Quico el progre y  Musical Mortadelo y Filemón (¿Que tal funcionó? ¿Que le pareció a Francisco Ibáñez?¿Colaboró?)

El mundo del tebeo ha formado parte de nuestras vidas durante generaciones… así que es lógico que tarde o temprano llegara a hacer proyectos basados en comics. En Las aventuras de Zipi y Zape (1982, Enrique Guevara), Guevara no escribió una línea. El guión lo escribimos Eduard Cortes -director entre otras de La vida de nadie (2002)-  y yo… y tuvimos el visto bueno de Escobar… pero esta la dirigió Guevara de verdad, ya que yo me enfadé con él y cese la colaboración. La película quedó horrible y fue el fin de Guevara como director. Pero no me gustaría que quedara como un reproche o un desprecio hacia Guevara, este era un tipo muy simpático y muy listo que supo navegar entre productores y distribuidores y que ganó mucho dinero y de pasada nos hacía ganar a los que estábamos con él. Hasta el final nunca tuvo aspiraciones artísticas y sabía rodearse de buenos profesionales. Guardo muy buen recuerdo de nuestras relaciones.

Quico el progre  fue una idea mía que sugerí a J.L. Martín y la hice durante 2 temporadas en TV3, luego curiosamente me sustituyo en la tercera Eduard Cortés. En cuanto a  Mortadelo y Filemón:The Miusical,  creo que hice un trabajo excelente. A Ibáñez se le saltaban las lágrimas el día del estreno y no paraba de darme las gracias por como había tratado a sus personajes. Pero no tuvimos público suficiente para aguantar y a los cuatro meses de representaciones tuvimos que echar el cierre, con gran pesar por parte de todos. Pienso que es uno de los mejores trabajos que he hecho nunca. Y espero que el productor se decida finalmente a presentarla en Madrid.

LA SERIE DESENLACE Y CASTING, EL CAPÍTULO INÉDITO DE PAUL NASCHY

¿Como nace la serie de suspense Desenlace (2001, Ricard Reguant y Tito Álvarez), que incluye Casting, el capítulo interpretado por Paul Naschy?

Después de 12 años en TV3 (fui el primer realizador de programas de la cadena y prácticamente empezaba todos los programas y luego se quedaba mi ayudante),  decidí probar suerte en Madrid. Talent TV me contrató para hacer esta serie, que era la traslación a España de una serie que estaba triunfando en Argentina llamada Tiempo Final . Éramos dos directores yo hice siete capítulos y Tito hizo seis.

Los guiones venían de Argentina, aunque los productores nos daban libertad para que pudiéramos visualizarlos a nuestra manera. (…) Yo llevaba el “casting” de toda la serie, y gracias a mi vinculación con el mundo del teatro pudimos conseguir actores sensacionales (José Sacristán, Fernando Guillen, Héctor Alterio, Eusebio Poncela, Pepe Sancho, Beatriz Carvajal…). Además los capítulos eran independientes, ósea no tenían ninguna continuidad. Eran pequeñas películas hechas para televisión.

¿Quedaste Satisfecho con el resultado? ¿La serie se llegó a emitir completa?

Los resultados de cada capitulo entusiasmaban a todos, incluidos los dirigentes de Antena 3. Por eso pudimos hacer los trece capítulos antes de que se emitieran, pues estaban convencidos de que serían un éxito. Lo que ocurrió es que cuando ya estaban listos para emitir, Antena 3 cambio de director, y el nuevo decidió que todo lo que hizo el equipo anterior no servía. Así que emitió solo tres capítulos a las dos de la madrugada y sin ningún tipo de publicidad. Fue la crónica de una muerte anunciada. Lo curioso es que fuimos al festival Internacional de televisión de Macao  y nos llevamos el premio a la mejor serie del festival… una autentica contradicción.

¿Se vendió a algún país? ¿Se baraja la edición en dvd?

De la serie nunca más se supo. Afortunadamente yo conservo los masters y ahora he podido distribuirlos a través de emule y diversos portales de intercambio de archivos.

¿Puedes hablarnos de Casting, el capítulo protagonizado por Naschy? ¿Se llegó a emitir?

No. Y sin embargo es el capitulo que mas éxito tuvo en Macao y por el que nos dieron el premio. Yo pensé que alguien lo desenterraría tras el fallecimiento de Naschy. Pero por lo que veo sigue desaparecido.

¿Que tal fue el rodaje y la relación entre los actores? ¿Como fue tu relación con Naschy?

El guión era muy poca cosa, por eso se me ocurrió convertir el capitulo en una especie de homenaje al terror español, y como máximo representante naturalmente a Paul Naschy. Se lo conté cuando contactamos con él y le gustó la idea. Por eso llenamos el estudio con posters de sus películas y le dimos el personaje de este director algo pasado de rosca… En la versión argentina el director no tenía ni la fuerza, ni la importancia que le dimos aquí. Paul fue al que se le ocurrió que el asesino le matara a través del decorado. Era un personaje entrañable. En aquella época no se encontraba muy bien, pero siempre estaba listo al pie del cañón. Con quien no tuvo muy buena relación fue con Pepon Nieto, parecía que a éste le molestaba que le diéramos tanto protagonismo a Paul. Pero la sangre no llego al río. Rodábamos todo en tres días, así que no podíamos entretenernos mucho. También recuerdo que los de la cadena nos hicieron alargar el capitulo cinco minutos,  con lo que hicimos unos insertos del asesino persiguiendo a la chica que no son para nada necesarios. La verdad es que todo el equipo estábamos encantados de trabajar con Paul al que considerábamos una gloria nacional, intentábamos tratarle de forma especial, pero él mismo nos pedía que le tratáramos como a uno más. Fue un autentico placer haberle conocido y haber trabajado con él.

¿Quieres añadir algo sobre Paul Naschy?

La ultima vez que le vi, hace ya unos cinco años fue por casualidad, en el aeropuerto de Ibiza. Nos alegramos de vernos y me contó ilusionado que iba a rodar Rojo Sangre (2004, Christian Molina). Paul era de estos actores que sobrepasan lo bueno y lo malo y se convierten en una personalidad. Yo no podría juzgarle ni bien ni mal… El era él y le amabas o le odiabas, igual que Bela Lugosi y tantos otros… por fortuna recibió muchos homenajes fuera de España, pero ya se sabe que nadie es profeta en la suya.

¿Conocías y te gustaba su cine? ¿Te gusta el cine de terror?

Conocía su cine, y la verdad es que no me gustaba especialmente, sin embargo admiraba la tenacidad y la fuerza con la que encaraba cada proyecto… Y no hay que olvidar las colas que se formaron en los cines con  El retorno de Walpurgis (1973, Carlos Aured) … y eso es algo que muchos cineastas serios y respetados no han conseguido nunca. Mis películas de terror españolas favoritas son: La Residencia (1969, Narciso Ibáñez Serrador), Pánico en el Transiberiano (1972, Eugenio Martín)  y Rec (2007, Jaume Balagueró y Paco Plaza).

Y para terminar: ¿Algún proyecto futuro en cine?

Estoy intentando levantar una película musical de gente joven basada en El sueño de una noche de verano y que pasa durante la verbena de San Juan, veremos si los intelectuales de siempre me dejan…

Queda pues agradecer a Ricard la interesante entrevista y la oportunidad de ver los siete capítulos dirigidos por él de la serie Desenlace, copias de trabajo, cuyos enlaces os ofrecemos aquí:

CASTING: con Paul Naschy y Pepón Nieto.   http://depositfiles.com/files/5uaia127g

AFICIONADOS: Con Juan Fernández, Ana Otero, Leandro Ribera y Víctor Ullate. http://depositfiles.com/files/wfnoj30we

LA ÚLTIMA CENA: Con Josema Yuste, Rafa Rojas y Marina Gatell.http://depositfiles.com/files/t4ce9uqx8

EL ANIVERSARIO: Con Marta Belaustegui, Isabel Serrano, Andoni Ferreño, Manolo Zarzo  y Lita Claver “La Maña”.  http://depositfiles.com/files/0nekjdke3

EL AUTÓGRAFO: Con Paula Vázquez, Antonio Carmona y Ariadma Corbella . (Uno de los emitidos en A3, aunque a las dos de la madrugada. Obtuvo un premio en el festival de televisión de Macao)  http://depositfiles.com/files/qc30q62ql

EL FONTANERO: Con José Sacristán, Iñaqui Miramón, Manolo Zarzo y Eva Isanta. http://depositfiles.com/files/8pvto75ra

EL SEÑOR COMISARIO: Con Fernando Guillén y Fernando Cayo.  http://depositfiles.com/files/fcr04vth2

Gracias a Punkandroll por las imágenes de Casting.

Sin City está de luto

21 diciembre 2009 Deja un comentario

Algunas estrellas se apagan antes de brillar como hubieran debido y merecido.

Las blancas navidades se están tiñendo de duelo para el mundo del cine fantástico en este fin de década.  Algunas muertes golpean más que otras y la de  Britanny Murphy con sólo 32 años es una de esas que nos hacen sentir que la ley de vida tiene demasiadas excepciones.  Escribir descanse en paz en este blog se está convirtiendo ya en rutina y no nos gusta.  No nos gusta nada.

Categorías:Fantaterror, Homenajes
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