Archivo

Archivo para la Categoría "Terror Universal"

En septiembre Tod Browning asalta las librerias

Si hace bien poco pudimos congratularnos de la publicación del magnífico  libro sobre James Whale escrito por Juan Andrés Pedrero Santos, en septiembre podremos comprar otro libro dedicado a otro gran director de cine fantástico (y no fantástico), Tod Browning.

Este libro, el número 87 de la colección  Signo e imagen /Cineastas de editorial Cátedra y es  un volumen del todo necesario ante la escasez actual de bibliografía en castellano sobre el director. Sobre su autor, el gaditano José Manuel Serrano Cueto hay poco que añadir, sus obras hablan sobradamente sobre su amor al cine, con especial dedicación al fantástico como demuestran sus libros Vincent Price, el villano exquisito (T&B Editores), Zombie Evolution (T&B Editores), Horrormanía (Alberto Santos Editor), De monstruos y hombres. Los reyes del terror dela Universal (T&B Editores) y en Italia, Jess Franco. Tutto Sul Suo Cinema “Spiazzante” Da Orson Welles Alla Pornografia (Profondo Rosso).

Estoy seguro de  que la biografía de este director, que inició su carrera cinematográfica como actor pero desempeñó también labores de productor y guionista, nos ofrecerá suficientes atractivos como para que el libro de Serrano Cueto  sea una lectura apasionante. Lamentablemente, parte de su filmografía está perdida o es difícil de visionar (con excepción de las mudas que se conservan con Lon Chaney de protagonista y varias de las sonoras), pero a bien seguro que descubriremos muchas facetas interesantes de este apasionante director.

No es muy abundante la bibliografía en inglés sobre el director, pero sí tiene gran calidad. Tenemos el gran libro Dark Carnival. The Secret World of Tod Browning, Hollywood Master of the Macabre (1995, Anchor Books /Doubleday), escrito por David J. Skal y Elias Savada, que en la actualidad se encuentra descatalogado. Se encuentan disponibles: Films of Tod Browning (Black Dog Publishing, 2006) y The Cinema of Tod Browning: Essays of the Macabre and Grotesque (McFarland), escritos por Bern Herzogenrath, además de algunos libros dedicados a sus films más conocidos como el magnífico Dracula (Magicimage, 1990), escrito por el especialista Philip J. Riley o Carnival from Hell. Tod Browning’s Freaks (Creation, 2010), edición limitada y numerada de 100 ejemplares que a pesar de sus 36 páginas y 54 fotografías alcanza cifras astronómicas.

En España hemos sido afortunados, ya que en 1996 el   Festival de Cine de San Sebastián conjuntamente con la Filmoteca Española publican la edición en castellano del libro de Skal y Savada con el nombre de El carnaval de las tinieblas. El mundo secreto de Tod Browning, maestro de lo macabro en el cine de Holywood,  un libro de lujo con infinidad de imágenes magníficamente reproducidas. Lamentablemente este volumen se encuentra descatalogado, así que el libro de Serrano Cueto cubrirá este hueco. También tenemos un magnífico estudio sobre Freaks: Guía para ver y analizarLa Paradade los Monstruos, escrito por Lucía Solaz Frasquet publicado por Nau Llibres /Octaedro en 2004.  

Pero, ¿Porqué es tan necesario un libro sobre Tod Browning? Pues porque a pesar de la inmensa popularidad de varios de sus films como La parada de los monstruos (Freaks, 1932) o Drácula(1931), la vida y obra de Browning siguen siendo unos grandes desconocidos para el gran público. Proveniente del mundo del circo, que tan bien conocía y que tan bien reflejó

Tod Browning encendiento el farol de Lon Chaney en compañía de Edna Tichenor durante el rodaje de London After Midnight.

en varios de sus films, su filmografía contiene varias obras de arte de lo retorcido y de lo oscuro,  especialmente durante su perfecta alianza con  Lon Chaney, indiscutiblemente el más grande actor de cine que ha existido nunca, con quien retrató los bajos fondos y el mundo del hampa en, la felizmente recuperada recientemente La rosa del arroyo (The Wicked Darling, 1919), o en Fuera de la ley (Outside the Law, 1920) o en las dos versiones de  El trío fantástico (The  Unholy Three, 1925 y 1931) o en Maldad encubierta (The  Black Bird, 1926) y Los antros del crimen (The Big City, 1928) pero también en otras fantásticas parábolas sobre el desamor y la venganza como son Garras humanas (The Unknown, 1927) y  Los pantanos de Zanzibar (West of Zanzibar, 1928). El dúo Browning / Chaney nos ofrecieron dramas exóticos como La sangre manda (The Road to Mandalay, 1926) y Oriente (Where East Is East, 1929). Sin olvidar la película  perdida más importante de la historia del cine, La casa del horror (London After Midnight, 1927) con la iconográfica caracterización de vampiro que creó el mítico hombre de las 1000 caras.

Sobre La parada de los monstruos (Freaks, 1932) ¿Qué más se puede decir? en la época  fue denostada, mutilada (casi media hora tras el pre-estreno) y finalmente retirada, terminando alquilada por el genio del cine exploitation Dwain Esper, que la remontó y cortó a gusto, permaneciendo en su poder durante 25 años.  Exhibida en sesiones especiales junto a espectáculos de feria, cambió su nombre a placer, proyectándose como Nature Mistakes, Love Live of Freaks  e incluso Forbidden Love. Tras volver a su propietario original, Metro-Goldwyn-Mayer, estuvo en sus archivos hasta que la recuperó el Festival de Cannes en 1962, desde donde partió para diversos festivales convirtiéndose en inmortal.   La versión que nos ha llegado no es, ni de lejos la que su creador parió, pero conformémonos, al menos podemos disfrutarla. En España nuestros abuelos y padres pudieron verla en la época y también en una reposición posterior durante los años cuarenta. Luego hubo que esperar a 1977, momento en el que la recuperó el Festival de Sitges. Un pase televisivo en los ochenta hizo sacar humo a los magnetoscopios, hasta llegar a  la flamante edición en Dvd, que en su versión española venía acompañada de, además de unos magníficos extras presentes en la edición americana, otro film de Tod Browning, Garras humanas (The Unknown, 1927). 

Tod Browning junto a Lon Chaney en una escena cortada de West of Zanzibar. Se puede ver que este "Pato Humano" es todo un antecedente de la posterior Cleopatra, la mujer gallina de Freaks.

Tod Browning también tiene otros films fantásticos de valor, ya que, además de en Drácula (1931), dirigió a Bela Lugosi en dos ocasiones más: en The Thirteenth Chair (1929) y en La marca del vampiro (Mark of the Vampire, 1935), nueva versión, ahora sonora de London After Midnight. Sin olvidar films como Muñecos infernales (The Devil-Doll, 1936) con un travestido Lionel Barrymore que rememora al Lon Chaney de El trío fantástico y un film menor pero de interés, Miracles for Sale (1939), último de su carrera.

Por todo ello creo que comprenderán las ganas que desde Proyecto Naschy tenemos de que este libro forme parte de nuestra polvorienta biblioteca de los horrores

Browning, Chaney y Lucky.

  

 

 

 

 

Hemos leido el libro James Whale. El padre de Frankenstein y nos ha encantado

29 junio 2011 5 comentarios

En algún sitio leí (o escuché) que a los fans de los films clásicos de terror de  Universal nos encantaría  meternos en el rodaje y compartir escenas con nuestros monstruos predilectos, de ahí que veamos mil veces las películas buscando pequeños detalles que se nos hayan escapado,  leamos todo libro que cae en nuestras manos buscando ese dato que no conocíamos y analicemos cada fotografía minuciosamente. Los más bizarros (entre los que me incluyo) recolectan pequeños vestigios de aquella época como programas, carteles o incluso algún autógrafo (no de los protagonistas, piezas cotizadísimas para el que les cuenta esto) sino de algún co-protagonista o actor que trabajó con ellos. Por no hablar del merchandising que hace desesperar al más equilibrado de los ya de por sí desequilibrados fans. Vemos mil y una veces documentales buscando esa escena cortada  o ampliada  y…  por supuesto también leemos libros, y aunque sobre el tema se han publicado muchos, uno no puede más que alegrarse cuando lee uno que realmente vale la pena. Así que, si hace un tiempo os  informábamos de la inminente salida al mercado de un libro que parecía, así de entrada de lo más interesante, nos complace, una vez leído, confirmarlo: estamos ante un libro imprescindible para los amantes del cine de terror y del cine en general. Uno volumen definitivo,  especializado y necesario, ya que si sobre cine de terror o sobre los monstruos de Universal ya comienza a haber suficiente bibliografía, ahora toca hacer obras más especializadas y concretas. Si de otros actores o directores, como  por ejemplo Bela Lugosi,

James Whale: un dandy por generación expontanea

Lon Chaney  o Ed Wood, las obras editadas en castellano no hacen olvidar los maravillosos trabajos que se  han publicado en Estados Unidos escritos respectivamente  por  Gary D.  Rhodes, Michael F. Blake y Rudoph Grey , eso no pasa con este libro, aquí tenemos  una obra definitiva que complementa y actualiza  perfectamente el libro que sobre James Whale escribió James Curtis y cuya versión española  editó en 1989 el Festival Internacional de cine de San Sebastián conjuntamente con  Filmoteca Española, una obra que, si bien  sirve de referencia para Juan Andrés  Pedrero Santos, ni mucho menos  lastra su libro, que resulta ser una obra más  personal  y viva, mucho más que un frío recuento de datos. Derrocha pasión por el director y por el cine.

James Whale, El padre de Frankenstein es el tercer libro escrito por el madrileño Juan Andrés Pedrero Santos, cinéfilo y aficionado a los cómics que, en los ratos libres  que les deja su trabajo, escribe sobre cine en Scifiworld Magazine y en las webs amigas Pasadizo.com y La Abadía de Berzano. También es responsable de otros dos  interesantes libros: Terror Cinema (2008, Calamar Ediciones) y Johnny Weissmuller. Biografía (2010, T&B Editores) Pero… ¿Como nace este proyecto? Dejemos que nos lo cuente el propio autor:

“En mi caso, el objetivo prioritario a cumplir siempre que encaro un nuevo proyecto va a ser, dentro de lo posible, escribir sobre algo que aporte novedad al mercado editorial, o al menos que refresque una temática o una personalidad que ande un poco olvidada y merezca su revisión y recuerdo. Ese no fue el caso de mi primer libro “Terror Cinema”, pero a partir de ahí esas son la directrices que me marco. Ya digo, siempre en la medida de lo posible. La crisis ha provocado que muchos proyectos, a priori atractivos, puedan ser rechazados por las editoriales que temen (con razón) su supuesta poca comercialidad.

Concretamente hablando de James Whale, no cabe duda de que es un cineasta importante para el cine fantástico, pues sus cuatro películas dedicadas al género pueden estar en cualquier lista que se haga sobre lo mejor del mismo; siempre según gustos. Pero lo que más me atraía y hacía de Whale un personaje interesante estaba en el gran desconocimiento que existe (aparte de su homosexualidad, algo bien conocido) sobre los detalles de su vida y del resto de su filmografía; elementos que merecen una mayor difusión. Además, Whale, lejos de ser un artesano a sueldo de un gran estudio, siempre destacó por su comportamiento un tanto díscolo, siempre que le dejaban, muy afín a su carácter y personalidad. Y el ejemplo más claro es La novia de Frankenstein, su indiscutible y siempre rica obra maestra”.

Jack Pierce acompaña a un Boris Karloff con el maquillaje tapado para evitar accidentes

Juan Andrés edita este libro muy poco después (un año) de su anterior obra dedicada a Johnny Weissmuller ¿Como ha afrontado la creación del libro?

“Por mi experiencia –ya tengo tres libros publicados y otro (del que no voy a desvelar nada) en un tercio de su probable extensión–, puedo decir que el tiempo habitual de documentación y escritura está en algo más de un año. El resto de mis ocupaciones (las que me dan de comer) y la familia no me dejan tiempo para ser más rápido. Por otro lado no creo que nunca me plantee temáticas o estudios de directores cuya filmografía sea muy extensa, pues me quemaría demasiado y no me veo capaz de soportar mucho más de un año con un proyecto abierto sin verle el final. Eso sí, cuando acabo un libro siempre me digo que me tomaré unos cuantos meses de descanso para leer libros y cómics, y ver películas sobre las que no tenga que escribir, pero cuando pasan dos meses ya no quepo dentro de mí y ya comienzo a volverme loco pensando en cual va a ser mi siguiente libro”.

El libro es muy completo y minucioso. El autor repasa todos los films de Whale  y  los comenta, descubriendo algunos detalles desconocidos de los rodajes de nuestras películas favoritas, deteniéndose  para descubrirnos nuevos matices que obligan a volver a repasar (y gozar) la filmografía del director, al menos de los títulos accesibles, ya que, quitando los grandes clásicos,  no todos son tan fáciles de visionar. El mismo Juan Andrés nos cuenta como ha conseguido acceder a los más raros:

(…) “Actualmente Internet es una maravilla que permite encontrar casi cualquier cosa. Y no me refiero a bajarse ilegalmente películas para ahorrarse un dinero, sino que te hablo de películas que jamás se han editado en ningún país ni en video ni en dvd, y que gracias a estar disponibles en Internet emisiones en alguna televisión del mundo se tiene acceso a ellas. Te puedo decir que casos como dos de las películas bélicas de Whale, me refiero a Journey´s End y The Road Back, me han tardado en bajar más de dos meses cada una, con el ordenador echando humo las veinticuatro horas. Así de escasas son las fuentes que las tenían disponibles; pero al final se consiguió, al igual que fue el caso de otras. Podrías decirme que porqué no solicite ayuda dela Filmoteca, por ejemplo; organismo que me consta que es muy amable y se desvive en este tipo de cosas, lo cual es muy de agradecer, pero si te dejaran ver las películas en pantalla grande se lo podía uno pensar; no obstante al final solo la puedes ver en unas condiciones similares a visionarlas en tu casa; con lo que tampoco ganas mucho; siempre, claro, contando con la ayuda de Internet como recurso sustitutivo”.

Digiendo El hombre invisible

 También es muy acertado el retrato biográfico del director, aunque uno hubiera deseado quizás ahondar más pero, según me comenta el propio Juan Andrés, “la única información de este señor es básicamente el libro de James Curtis”

 Y  todo ello escrito con sencillez y con las notas necesarias para hacer el texto asequible a todo tipo de lector, no únicamente cinéfilos empedernidos, que tendrán ocasión de, por medio de la carrera de Whale, repasar la historia misma del cine.
Si el  anterior libro sobre Weissmuller  ya fue un trabajo necesario y atractivo para el que escribe esto, este me ha encantado mucho más, es posible que a ello haya  contribuido  la riqueza de sus  imágenes: fotos de calidad cristalina, interesantes carteles, programas de mano y  lobby cards. Ese mimo merece un capítulo aparte: Nos lo explica el propio Juan Andrés:

(…) “Salvo un par de dibujos que han sido capricho mío (me refiero al de Alfonso Zapico y al de Corben; el primero de ellos dibujado por el asturiano en exclusiva para mi libro, lo cual siempre lo agradeceré en el alma) todo el material lo ha seleccionado y buscado Miguel San José Romano, el editor responsable de Calamar Ediciones. De este señor siempre podré decir que con él por medio uno puede estar seguro de que la edición (formato, diseño de portada, maquetación, título del libro,…) en cualquier caso siempre será sobresaliente; lo cual es una tranquilidad para el autor, pues aunque parezca fácil desde fuera, no hay más que ver lo desastroso y feo de los diseños y maquetaciones de otras editoriales. Miguel nunca falla”.

 Y si he disfrutado con las imágenes, también lo he hecho con su lectura, que se me ha hecho corta.  Aunque me tranquiliza intuir que  el libro de Pedrero es uno de esos que con el tiempo vuelves a leer, aunque sea en espera de su próxima obra,  así que no puedo evitar pedirle a Juan Andrés  que nos hable, si no es supersticioso, del proyecto que tiene en cartera: 

“No soy supersticioso, pero el mundo editorial no está como para ir dando ideas a los colegas escritores. Bastante se rompe uno la cabeza buscando temáticas de interés que no estén trilladas como para dárselo todo hecho a algún competidor más rápido que uno mismo, je je. Solo te diré que, como decía antes, lo duro del mercado del libro me ha obligado a ser un poco más comercial en el proyecto que tengo entre manos, pues proyectos algo menos comerciales me fueron rechazados por varias editoriales y, como también dije antes, yo no puedo estar sin escribir, necesito estar siempre liado con algo. Volviendo a James Whale, solo espero que los lectores se sientan satisfechos con el intento que el libro supone de dar a conocer un director del que hay muy pocos estudios sobre su obra al completo y ninguno en castellano, salvo la traducción que la Filmoteca y el Festival de San Sebastian hicieron del trabajo de James Curtis en 1989; un libro, por otro lado, imprescindible. Existen estudios parciales de sus películas más conocidas, y muy poco escrito (en realidad una o dos cosas en inglés) sobre su biografía. Por eso creo que es un trabajo bonito e interesante. Si lo he conseguido o no serán los lectores quienes lo juzguen. También quisiera dar las gracias a Guillermo del Toro por su amabilidad a la hora de redactar un prólogo como solo él era capaz de hacerlo, cosa que da buen empaque al libro ya de entrada; y, como te puedes imaginar, todo un orgullo para mí. Aprovecho también para darte a ti, Carlos, las gracias por tu interés por el libro y por esta entrevista”.

Gracias a ti Juan Andrés y esperamos ya con impaciencia ese nuevo proyecto del que, por supuesto os mantendremos puntualmente informados.

La criatura siempre viva (incluso en el futuro) vista por Richard Corben.

¡Feliz cumpleaños Vincent!: 100 años de Vincent Price.

Solo unos apuntes para recordar a uno de esos actores importantes no únicamente para los amantes del cine fantástico, sino también para los del cine en general. Un actor que vió como se le encasillaba con el terror, como un ser siniestro y cruel y…¡Nada más falso! Ya que Vincent Price  era un tipo refinado, simpático, amante esposo, sibarita  de la buena mesa  y especialista en arte.

Nacido en San Luis, Missouri el 27 de mayo de 1911, Vincent, hijo del presidente de una fábrica de caramelos, tuvo una vida acomodada: estudia historia de arte y bellas artes en Yale y Londres y en los años 30 comienza a interesarse por el teatro, llegando a trabajar junto a Orson Welles en el Mercury Theatre.

Tras unos intensos años de  experiencia teatral, Vincent Price se pasa al cine, interpretando su primera película, Service de Luxe (Rowland V. Lee)  en 1938,  pero ya en su tercer film entra en contacto con dos grandes figuras del género cinematográfico por el que será recordado: Boris Karloff y Basil Rathbone junto a los que actúa en La torre de Londres (Tower of London, 1939 Rowland V. Lee) .

En 1939 ”encarna” al hombre invisible en El hombre invisible vuelve (The Invisible Man Returns, 1940  Joe May), personaje que volverá a “incorporar” en Abbott y Costello contra los fantasmas (Bud Abbott Lou Costello Meet Frankenstein, 1948 Charles Barton). A partir de ahí va cogiendo prestigio gracias a los films que interpreta para 20th Century Fox: Laura (1944, Otto Preminger), El castillo de Dragonwyck (Dragonwyck, 1946 Joseph L. Mankiewicz), Que el cielo la juzgue (Leave Her to Heaven, 1945 John M. Stahl) (todas  junto a una Gene Tierney  de sobrenatural belleza),  La canción de Bernadette (The Song of Bernadette, 1943 Henry King), Las llaves del reino (The Keys of the Kingdom, 1944 John M. Stahl) y El susto (Shock, 1946 Alfred L. Werker), entre muchas otras.

Pero cuando Vincent Price brilló especialmente fue con su retorno triunfal al cine de terror con Los crímenes del museo de cera (House of  wax, 1953 André De Toth) primera película rodada en 3-D en la que Vincent luce  un impactante e inolvidable maquillaje que lo aupó al panteón del cine de terror. A partir de ahí encadena algunos films fantásticos  como La mosca (The Fly, 1958 Kurt Neumann), El regreso de la mosca (Return of the Fly, 1959 Edward Bernds), The Bat (1959, Crane Wilbur) y  House on Haunted Hill (1959) y  The Tingler (1959), ambas dirigidas por el genio del marketing William Castle.

Pleno de humor y actividad, durante los años sesenta se atreve con el musical interpretando en Broadway Darling of the day y también encarna en televisión a  Egghead, el rapado enemigo del Batman pop  en siete episodios. Pero sobre todo es en esta década cuando se rubrica su compromiso con el cine de terror al protagonizar el ciclo de Roger Corman dedicado a Edgar Allan Poe con La caída de la casa Usher (House of Usher, 1960), El péndulo de la muerte (Pit and the Pendulum, 1961), Historias de terror (Tales of Terror, 1962), El cuervo (The Raven, 1963), La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death, 1964) , La tumba de Ligeia (The Tomb of Ligeia, 1964) y El palacio de los espíritus (The Haunted Palace, 1963) en esta última adaptando a Lovecraft,   películas en las que comparte cartel con actores de la talla de Peter Lorre, Boris Karloff, Barbara Steele y Basil Rathbone.

Con Peter Lorre el duo dinámico.

Tampoco podemos olvidar títulos como El amo del mundo (Master of the World, 1961 William Witney), La comedia de los horrores (The Comedy of Terrors, 1963 Jacques Tourneur), El último hombre sobre la tierra (The Last Man on Earth, 1964 Ubaldo Ragona) o La ciudad sumergida (The City Under the Sea, 1965 Jacques Tourneur) 

En los siguientes años, películas como las fantasias Art Decó El abominable Dr. Phibes (The Abominable Dr. Phibes, 1971 Robert Fuest), su secuela El retorno del Dr. Phibes (Dr. Phibes Rises Again, 1972 Robert Fuest),Matar o no matar, este es el problema  (Teather of  Blood, 1973 Douglas Hickox), El club de los monstruos (The Monster Club, 1981 Roy Ward Baker) o House of the Long Shadows (1983, Peter Walker), mantendrán a Price en una merecida  popularidad, que se tradujo en programas de radio, anuncios comerciales, juegos de mesa, televisión, cómics y también colaboraciones, muchas veces sorprendentes,  con Alice Cooper, Michael Jackson o con un principiante llamado Tim Burton, poniendo la voz en la narración de su corto Vincent (1982), dedicado cariñosamente al actor. Precisamente con Burton Vincent Price haría su último film, ya que falleció durante el rodaje de Eduardo Manostijeras (Edward Scissorhands, 1990), el día 25 de octubre de 1993 a los 82 años.

Price se casó tres veces y tuvo dos hijos, fundó la colección de arte del East Los Ángeles College, donando varias obras. Esta fundación que todavía existe se llama actualmente Vincent Price en homenaje al actor. También escribió junto a su segunda esposa, Mary,  varios libros de cocina.

Un áctor del todo entrañable que ha interpretado varias de nuestras películas favoritas, dándoles clase y humor y granjeándole un puesto de honor en el  podium de los inmortales del cine de terror.

En 2004 el escritor José Manuel Serrano Cueto publica Vincent Price, el villano exquisito de la mano de T&B editores dentro de una colección “Lo esencial de…” en la que se  publicaban pequeños libros que nos dejaban bastante a medias, todo hay que decirlo. El caso es que afortunadamente la editorial subsana semejante error  con una nueva edición ampliada de aquel libro que ya está a punto de llegar a las librerias. En está nueva edición, publicada también por T&B, el autor gaditano, que tiene varios libros en su haber dedicados al cine que más nos gusta como Horrormanía (Albertos Santos, 2007),  Zombie evolution (T&B, 2009) o De monstruos y hombres (T&B, 2007), nos ofrece una interesante mirada sobre el refinado actor, ampliando capítulos y con una edición más acorde con la importancia del personaje que esperamos pronto podamos revisar.

Era habitual que Vincent firmara acompañando su rúbrica con una caricatura.

 

El juego del ahorcado con .... Vincent Price.

 

Y para terminar con este homenaje, que prometemos no volver a celebrar hasta dentro de 100 años, una selección de los programas de cine más representativos del actor. Todos editados en España.

El primer terror de Vincent Price (sin acreditar en el programa)

Su primer monstruo fue visto y no visto (juo, juo, juo...) Tan bien lo hizo que repitió con Abott y Costello.

 

Otro modelo del mismo título en forma de cómic (o de auca, como prefieran) Programa sencillo en gran formato.

 

Cartel (el programa es idéntico) ilustrado por el genial Soligó.

 

Programa doble del estreno.

 

Programa doble troquelado del estreno.

 

Programa sencillo (reposición)

 

No me digan que no es fantástico. Programa sencillo.

 

El único Corman/Price del que se editó programa, concretamente sencillo.

 

Programa sencillo.

 
 

Programa sencillo.

 

Un Vincent Price más desquiciado y ye-yé que nunca y con música de The Supremes ¡¡Groovy!!

 

Por no perderse no se perdió ni las coproducciones. Aquí en una Hispano-Alemania. Programa sencillo.

 

Una de las películas más divertidas del actor ¡¡¡Cuantas ganas tengo de volverla a ver!!! Programa sencillo.

 

¿Karloff, Lugosi, Peter Lorre y King Kong en la misma película?

¿Qué conexión hay entre Boris Karloff, Bela Lugosi y Peter Lorre con el King Kong de 1933 ?.

Programa español sencillo.

Pues muy sencillo: En 1940 durante el triunfal retorno del cine de terror a las pantallas americanas, aunque de una forma descafeinada en comparación a los gloriosos años anteriores, RKO, estudio que no olvidemos  produjo King-Kong (1933, Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack),  tuvo la “brillante” idea de reunir en una película musical  a Boris Karloff, Bela Lugosi y Peter Lorre con  Kay Kyser y su orquesta, estrellas de la radio que con su “Colegio de conocimientos musicales”, una bizarrada con bastantes dosis de sonido novelty, martirizó a la población desde las ondas hasta que Kyser se retiró para centrarse  en la religión  ocultando a sus hijos la carrera que había tenido hasta entonces. Lo que visto el film no nos extraña.

La película se llamó You´ll Find Out y se llegó a estrenar aquí como El castillo de los misterios.  La dirigió el prolífico David Butler, director también de la rareza Una fantasía del porvenir (Just Imagine, 1930) .

Karloff firmó para tres semanas, que se prolongaron a cuatro semanas y cuatro dias  cobrando un

Programa español sencillo.

total de 19.444 dólares, mientras que Lugosi por, también cuatro semanas, cobró 6.041 dolares. Además de Peter Lorre se contó con Dennis O´Keefe (The Leopard Man, 1943 Jackques Tourneur) y la encantadora  Helen Parrish, que murió prematuramente en 1959 a los 36 años.

Los tres villanos: Karloff como Juez Spencer Mainwaring; Bela

y tercer y último modelo de programa español sencillo.

Lugosi como Principe Saliano (con un turbante para hacerlo más exótico y ¿amenazador?) y Peter Lorre como el profesor Fenninger se enfrentarán a los músicos y a los protagonistas mediante  misterios, artimañas, falso espiritismo  y finálmente con los puños… y es precisamente en esta escena de lucha entre Kay y Karloff  donde podemos ver esta conexión con King Kong, ya que la lucha se inicia cuando Kay es sorprendido al encontrar el escondrijo secreto de Saliano, que RKO decoró  con todos los trastos raros que encontraron en los almacenes de los estudios, entre ellos tres creaciones que Willis O´Brien construyó para la inmortal película: un dinosaurio, concretamente un triceratops y lo  que es más curioso, dos arañas pertenecientes a la famosa escena perdida que Peter Jackson recreó a la “vieja usanza” para el documental RKO Production 601: The Making of Kong, Eighth Wonder of the World, incluído en la edición especial en DVD del King Kong  original editada en 2005.

Y  si las arañas tienen su miga también la tiene el dinosaurio  ya que la escena, que se llegó a rodar ya que existen dos fotografias, comienza con la persecución del grupo por un triceratops, y aquí empiezan las preguntas: ¿Será el mismo triceratops  sobreviviente del King Kong original que Peter Jackson utiliza como modelo para su escena?, ¿Será el mismo que se puede ver en El hijo de Kong (The Son of Kong, 1933 Ernest B. Schoedsack)?y ¿Sera este el  mismo que se puede ver en la  escena de You´ll Find Out?). Quien sabe,  pero todo lleva a pensar que si.

Tan solo pequeñas banalidades que encantan a los aficionados al cine de terror clásico y en todo caso otra curiosidad del mundo del cine.

 Veamos los (sagrados) trastos:

Bien, aquí tenemos a Karloff y Kyser luchando, mientras Lugosi está en el suelo. Fíjense en la estanteria de la derecha. En el segundo estante se puede ver el triceratops.

La lucha sigue y vemos a la araña en la estantería de detrás.

Siguen los zurriagazos y bajo el primer estante (justo en la axila de Kyser) puede verse el cangrejo-araña que también salía en la escena que nunca vimos.

La lucha termina y detrás de Kyser tenemos otro detalle del triceratops.Propaganda para prensa.Propaganda para prensa.

Y finalmente aquí tenemos la escena del pozo de las arañas tal y como la recreó Peter Jackson y su equipo.

Calamar ediciones edita James Whale, El padre de Frankenstein de Juan A. Pedrero Santos

El viernes 13 de enero de 1939 se estrenaba La sombra de Frankenstein (The Son of Frankenstein, 1939 Rowland V. Lee) en el Pantages Theatre junto a la comedia de RKO  Next Time I Marry (1938, Garson Kanin) interpretada por Lucille Ball. Fue todo un acontecimiento que inició una nueva era del cine de terror tras los problemas ocasionados por la censura,  principalmente en Inglaterra. Fueron años aciagos en los que tanto Karloff como Lugosi tuvieron que rebajar sus respectivos sueldos para poder subsistir. Karloff pudo reciclarse en diversos géneros, mientras que Lugosi conoció el desempleo y las privaciones. Pero a petición popular el cine de terror volvió a las pantallas tras el atronador éxito que cosechó un doble programa que reunía Drácula (Tod Browning) y Frankenstein (James Whale), dos viejas cintas Universal de 1931 que en el verano de 1938 un avispado empresario se animó a alquilar y programar conjuntamente, siendo un bombazo que llegó a proyectarse ininterrumpidamente durante 24 horas seguidas.

Universal vió que el filón volvía a ponerse en marcha,  y tras ofrecer un nuevo contrato a Karloff  (pero no a Lugosi), rodó un nuevo episodio de la más exitosa saga de los estudios, la protagonizada por la criatura del Dr. Frankenstein.

El día que se estrenó La sombra de Frankenstein, un personaje se dirigió a la taquilla presentándose como el director de El Doctor Frankenstein y La novia de Frankenstein: se trataba de James Whale, que en ese momento se encontraba rodando El hombre de la máscara de hierro (The Man in the Iron Mask)  para la pequeña productora Edward Small Productions. El taquillero, en absoluto impresionado por el ilustre director, le invitó a ponerse al final de la cola y comprar su ticket si quería entrar.

Ignoro si finalmente entró en la sala, pero creo que de haberlo hecho la película no hubiera agradado a James Whale, ya que , a pesar de ser un film más que meritorio, no llega a la altura de las grandes películas que el defenestrado director rodó cuando era el niño mimado de unos estudios Universal regentados por los Laemmle, films de la categoría de Journey’s End (1931), El puente de Waterloo (Waterloo Bridge, 1931) , El caserón de las sombras (The Old Dark House, 1932),  El hombre invisible (The Invisible Man, 1933) o Magnolia (Show Boat, 1936).

Whale fue otro juguete roto y otra tragedia en el camino de Hollywood, cuya biografía y obra ya pudimos ver en dos libros muy diferentes editados en nuestro país: James Whale de James Curtis editado por la Filmoteca Española y el Festival Internacional de Cine de San Sebastián en 1989, y El padre de Frankenstein, de Christopher Bram editado por Anagrama diez años después.

Los dos son excelentes: el de James Curtis un detallado análisis a la obra del director repleta de magníficas imágenes  y el segundo una novela que dió lugar al maravilloso film Dioses y monstruos (Gods and Monsters, 1998 Bill Condon).

Pero no es suficiente. Nunca es suficiente. Y a estas dos obras tenemos las suerte de poder sumar la escrita por Juan Andrés Pedrero Santos, un escritor nacido el mismo año que yo (1966) y aficionado al cine y a los comics (como yo). Pedrero ya tiene en su haber dos libros: Terror Cinema, publicado por Calamar Ediciones en 2008 y Johnny Weissmuller. Biografía, editado por T&B Editores en 2010 que contó con prólogo de Paul Naschy.  También colabora con la revista “Scifiworld Magazine” y con las webs dedicadas al cine “Pasadizo.com” y “La abadía de Berzano”.

Ahora tenemos este James Whale, el padre de Frankenstein, un libro necesario editado también por Calamar Ediciones en el que tal y como indica su prologuista de lujo Guillermo del Toro:  “encontraremos una puntillosa crónica y un inteligente análisis de la obra de un cineasta único. El ascenso y eventual olvido de Whale se narran con precisión y bien informadas opiniones. En esta crónica encontraremos los fortuitos accidentes que impidieron que Bela Lugosi hiciera el papel del monstruo, la metodología del volcánico y quimérico maquillador Jack Pierce, mago del colodión y el algodón; las castas crónicas de un Hollywood salvaje y descocado y todos los demás detalles que conforman el vía crucis de un hombre que creía tener el alma manchada de hollín, como un minero, y que creó una autobiografía imaginaria sin censura, sin medida y sin final“.

Estamos deseando echarle el diente a este libro y volver a pasear por la edad de oro de los estudios Universal siendo testigos del ascenso y caida de un director excepcional que legó obras que formarán para siempre parte de la historia del cine con mayúsculas.

JAMES WHALE, EL PADRE DE FRANKENSTEIN. Calamar Ediciones. 288 páginas profusamente ilustradas,  24 euros.

Y como somos unos fetichistas, ponemos unos cuantos programas de mano españoles de algunos de sus títulos más representativos:

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

Programa doble español (cerrado)

El beso revelador. Tipo 1. Programa doble español (cerrado)El beso revelador . Tipo 2. Programa doble español (cerrado)

Programa sencillo español estreno

Programa sencillo español reposición.

Interesante libro sobre el descubrimiento del metraje “perdido” de Metrópolis.

21 abril 2011 2 comentarios

Hace un tiempo os hablamos de los estupendos libros que se han editado en Argentina, y más concretamente de los lanzados por Fan Ediciones. Pues bien, su último libro es una muy interesante obra sobre el descubrimiento de la edición íntegra de la obra maestra de Fritz Lang, Metrópolis, hallazgo que hizo realidad la quimera de verla tal y como se estrenó en el lejano 10 de enero de 1927. Lo más interesante del libro es que está narrado por el mismo descubridor de este metraje “perdido”, Fernando Martín Peña. 

Este «Detective del celuloide», como acertadamente lo llama Kevin Brownlow en el prólogo de este libro—, realizó un descubrimiento considerado por muchos investigadores del cine como el de un verdadero «Santo Grial» cinéfilo: una copia de la versión completa del monumental film «Metrópolis», de Fritz Lang. La noticia se hizo mundialmente conocida en 2008, aunque Peña, para entonces, llevaba varias décadas tras la pista.

Como una cautivante novela policial «Metrópolis», el libro, nos lleva a recorrer la historia de esa cinta perdida desde su desembarco en los cines porteños de la década del ‘20 hasta el reestreno del film completo —posible sólo gracias al reciente hallazgo— en la edición 2010 del Festival de Berlín (que también pudimos disfrutar en Sitges 2010). Contada por su protagonista, el lector disfrutará en primera fila de una historia no exenta de curiosidades, humor y un toque de idiosincrasia bien criolla, como cuando hace su aparición un dúo de paradigmáticos «empleados públicos argentinos» para aguar la fiesta, un momento del relato sólo digerible gracias a la certeza de un —demorado— final feliz.

152 páginas. Pedidos a: http://www.fanediciones.com.ar/la_editorial.html 

Fernando Martín Peña nació en Buenos Aires en 1968. Egresó en 1991 de la escuela de cine del Instituto Nacional de Cinematografía, donde se especializó en Investigación y Crítica. Docente y periodista, codirigió la revista Film. Con Octavio Fabiano fundó la Filmoteca Buenos Aires, entidad dedicada a la preservación y difusión del cine. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Gag: La comedia en el cine, René Mugica, Cine de súper acción (en colaboración con Diego Curubeto), El cine quema: Raymundo Gleyzer (en colaboración con Carlos Valli­na) y El cine quema: Jorge Cedrón. Ideó y editó el libro Generaciones 60/90. Desde noviembre de 2004 hasta diciembre de 2007 fue director artístico del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI). Desde 2002 es responsable del área de cine del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). Ideó y conduce, junto a Fabio Manes, el programa de TV Filmoteca – Te­mas de cine, emitido diariamente por Canal 7.

Continúa en DVD el ciclo “terrorífico” de Abbott y Costello

Atelier edita dos nuevos volúmenes de esta serie dedicada a las comedias que Abbott y Costello protagonizaron y que contaban con personajes que, pocos años antes, había popularizado la misma Universal para la que trabajaban los cómicos.

El primer volumen contenía dos títulos que en la época se estrenaron aquí: el primer acercamiento del dúo al cine fantástico, Agárrame ese fantasma (Holt that Ghost, 1941 Arthur Lubin) que contó con el atractivo de las Andrews Sisters en los números musicales y El fantasma huye (The Time of  Their Lives, 1946 Charles Barton), otra comedia de fantasmas.

El menú mejoraba con la segunda entrega, ya que contiene el mejor título de estos cómicos: Bud Abbott y Lou Costello contra los fantasmas (Abbott y Costello Meets Frankenstein, 1948 Charles Barton), uno de los  films que más  monsters freaks ha creado en todo el planeta, incluida España, ya que además de estrenarse  en la época fue repuesta varias veces, siendo en una de estas  reposiciones de los años setenta en las que el antiguo niño que esto les cuenta tuvo ocasión de verla numerosas veces, quedando enloquecido para siempre por sus queridos monstruos, cosa que no me extraña ya que cuenta con la presencia de Bela Lugosi, Lon Chaney Jr. y Glenn Strange, que sustituye al ausente Boris Karloff en el rol de monstruo de Frankenstein quedando más presentable que los anteriores experimentos que hizo Universal con Bela Lugosi y Lon Chaney Jr. Pero no teman, ya que el otro título que contiene este segundo volumen es Abbott y Costello contra el asesino (Abbott and Costello Meet the Killer Boris Karloff, 1949 Charles Barton), film menor pero estimable sobre todo por la presencia del mágico Karloff haciendo de mago hipnotizador de pega (de esos con turbante que también interpretó Lugosi).

Ahora Atelier 13 anuncia otros dos  lanzamientos dobles:

El volumen 3 reune dos películas que, al igual que la de Karloff quedaron inéditas en nuestro pais: Abbott y Costello contra el hombre invisible (Abbott and Costello Meet the Invisible Man, 1951 Charles Lamont) y la descabellada Abbott y Costello van a Marte (Abbott and Costello Go to Mars, 1953 Charles Lamont) que contó con la intervención siempre agradable de Anita Ekberg.

Finalmente el cuarto DVD doble contiene las muy interesantes -y naturalmente inéditas-  Abbott y  Costello contra el Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Abbott and Costello Meet Dr. Jekyll and Mr. Hyde, 1953 Charles Lamont), que contó con Karloff en el papel de Dr. Jekyll, pero no como Hyde,  que interpretó Eddie Parker con una máscara y Abbot y Costello contra la momia (Abbott and Costello Meet the Mummy, 1955 Charles Lamont).

Todos los DVD tienen trailers, filmografias y están en V.O. en inglés con subtítulos en castellano y francés. También incluyen el libreto al que nos tiene acostumbrados Atelier.

¿Qué queda por editar? pues ciñéndonos al fantástico  yo diría que bien poco, si acaso se echa en falta el documental Meet the Monsters que se incluía en el cuarto pack americano The Best of Abbot and Costello y que tenía la curiosidad de contener tomas falsas de Abbott y Costello contra los fantasmas, incluídas bromas a Bela Lugosi que no se toma nada bien, por cierto. Y ya puesto a pedir: The 30 Foot Bride of Candy Rock (1959, Sidney Miller), comedia interpretada en solitario por Lou Costello el mismo año en el que falleció y que parodiaba Attack of the 50 Foot Woman (1958, Nathan Hertz), con novia gigante incluída  para el gordo cómico. 

 

Corominas vuelve a la Universal

Enrique Jiménez Corominas, historietista, pintor e ilustrador nacido en Valladolid en 1969, ha encaminado mayoritariamente su obra  hacia la fantasía y el terror.

Teniendo como referencia a Corben y especialmente a Wrightson, en 1986 entra en el mundo del cómic  cuando gana el premio Zona 84 y se pone a trabajar para Toutain, siendo Tragaldabas (1989) una de sus obras más conocidas de ese periodo y de lo poco salvable de la segunda etapa de Creepy.

También trabajó para Norma,  publicando en Cimoc  y para Francia (Dontar) y la americana Heavy Metal.

Posteriormente centra su obra en la ilustración, realizando portadas para comics de Forum (Kull, Hellraiser…) y  libros editados por  Gigamesh, Integral, Timum Mas y Minotauro.

Pronto publicará, si no lo ha hecho ya, una adaptación en comic para Ed. Maghen (Francia)  de su novela favorita, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde.

En 1999/2000  realizó la serie de cuadros Classic Monsters,  protagonizada en su mayor parte  por personajes de la Universal. Doce obras que mostraban a nuestros héroes:  Boris Karloff (Frankenstein, La novia de Frankenstein, La momia), Lugosi (Drácula), Lon Chaney (El fantasma de la ópera, El jorobado de Notre Dame y London After Midnight), Lon Chaney Jr. (El hombre lobo), Elsa Lanchester (La novia de Frankenstein), Fredric March (El hombre y el monstruo) y King Kong. Una excepcional colección de la que, por milagros de la época, soy feliz propietario de tres de ellos  ya que su anterior comprador se deshizo de ellos a un precio ventajoso e irresistible. Les aseguro que ahora ni por esas podría pero…  ya les he dicho que eran otros tiempos.

Unos años después Corominas hizo otra admirable serie centrada en el cine expresionista alemán, pero ahora ha vuelto a la Universal con otra magnífica serie que les muestro aquí. Los cuadros están a la venta, así que si quieren darse un placer, pueden consultar en esta dirección: http://corominasart.blogspot.com/ 

¡¡¡Les aseguro que si  pudiera no les dejaría ni uno!!!

Boris Karloff y Mae Clarke en Frankenstein (1931, James Whale)

Boris Karloff en La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935 James Whale)

Elsa Lanchester en La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935 James Whale)

Bela Lugosi es Dracula (1931, Tod Browning)

Bela Lugosi y Helen Chandler en Dracula (1931, Tod Browning)

Boris Karloff en La momia (The Mummy, 1932 Karl Freund)

Bela Lugosi en La marca del vampiro (Mark of the Vampire, 1935 Tod Browning)

Lon Chaney Jr. es El hombre lobo (The Wolf Man, 1941 George Waggner)

 Todos óleo sobre lienzo .Medidas  65×46 cms.  

                       

María Alba, la catalana que rodó con Bela Lugosi

25 enero 2011 1 Comentario

Sí, él es Bela Lugosi, pero ¿y ella? pues ella es la barcelonesa María Alba y… ¿Qué  diablos hace  junto a Lugosi en esta foto promocional de The return de Chandu?

Pasen, lean y conozcan la historia de María Alba y de rebote la de como se explica que Chandú y su peor enemigo Roxor fuesen interpretados por Bela Lugosi ¿Desdoblamiento? ¿Magia? ¿Falta de presupuesto? ¿Burdo truco a la manera de Tu a Boston y yo a California o Marisol rumbo a Río?… ¡Nada de eso! (bueno, igual falta de presupuesto sí) pero, no sean tímidos y penetren en el oscuro y poco conocido mundo del Hollywood hispano, un mundo paralelo donde todo es posible: que Laurel y Hardy sean políglotas, que Drácula sea cordobés y hasta que una catalana co-protagonice un film junto a Bela Lugosi.

Pero… comencemos por el principio:

LOS INICIOS

María del Pilar Margarita Casajuana Martínez nace en Barcelona según unas  fuentes el 28 de diciembre de 1905 y según otras el 19 de marzo de 1910. Tras cursar estudios primarios y trabajar de mecanógrafa prueba suerte en el mundo del cine presentándose en los rodajes que hay en su ciudad, no consiguiendo nada. Tras ganar en 1926 el premio de fotogenia promovido por la Fox y el diario El Día Gráfico, parte hacia Hollywood y firma un contrato con la  Fox el 30 de mayo de 1927 que tendrá un año de vigencia. También ese mismo año una María Casajuana, anunciada como actriz y bailarina que bien podría ser nuestra protagonista, queda cuarta en el certamen de Miss Universo, edición que gana la representante de Estados Unidos, Miss New York.

Todavía como María Casajuana recién llegada a Hollywood.

Nuestra amiga comienza su andadura en la época del cine mudo como María Casajuana con la comedia Her Blue Black Eyes (1927, Eugene Border). Ya en su segundo film es dirigida por Howard Hawks en Un amor en cada puerto (A Girl in Every Port, 1928) donde interpreta un papel secundario, que según algunas bases de datos es el de Chiquita, y según muchas otras es el de “The girl from Buenos Aires”, pero de eso nada, en la película se la presenta como brasileña y su personaje tiene nombre y apellidos: María Buenjoya. El equívoco puede ser motivado a que en el Brasil fantástico ideado por Hollywood en el que todo vale mezclan indistintamente mexicanos con gauchos.

María comparte reparto junto a actores de la talla de la legendaria Louise Brooks, Victor McLaglen y Robert Armstrong. El film es seguido de  Road House (1928, Richard Rosson) un melodrama que protagoniza junto a Lionel Barrymore y Jack Oakie que destaca por ser  su  primera película como protagonista y ya como María Alba en el papel de “Spanish Marla”.El siguiente es Blindfold (1928, Charles Klein), otro melodrama   en el que ejerce de nuevo de protagonista hispana con el papel de Pepita, junto al entonce popular George O’Brien, histórico y tristemente olvidado actor que quedó  inmortalizado por su interpretación en Amanecer (Sunrise, 1927) de Murnau y otros films históricos como Tres hombres malos (3 Bad Men, 1926) y El caballo de hierro (The Iron Horse,1924), dos de los primeros westerns de John Ford.

Con su siguiente trabajo, Joy Street (1929, Raymond Cannon), pasa a hacer papeles algo más secundarios, situación que se incrementa con su siguiente film, Santos del infierno (Hell’s Heroes,1929 William Wyler), su primera película  hablada, rodada para Universal y en el que vuelve a interpretar a una hispana (Carmelita) como buena belleza morena y racial que era, lo que la encasillaba en el estereotipo, tal y como sigue pasando.

SPANISH HOLLYWOOD

Pero para María se acercaba una buena oportunidad. Con la eclosión del sonoro comenzaron los problemas en los mercados exteriores , ya que las películas eran estrenadas en el idioma original o suprimiendo el sonido, lo que no satisfacía a los espectadores, que ponian toda su buena voluntad acudiendo al cine a ver, por ejemplo, El Doctor Frankenstein (Frankenstein, 1931 James Whale) en inglés o M, el vampiro de Düsseldorf (M, 1931 Fritz Lang)  en alemán. El cine Coliseum de Barcelona, primera sala en España que contó con equipo sonoro, tuvo que conformarse cuando estrenó en septiembre de 1929 La canción de París (Innocents of Paris, 1929 Richard Wallace), con proyectarla muda y  poner el sonido durante los números musicales de Maurice Chevalier. Así que los grandes estudios comienzan a producir filmes en distintas lenguas interpretados por actores autóctonos de cada país. Desde las poderosas Fox, Universal, Columbia, Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount y  Warner, hasta pequeñas productoras, todas  se lanzan a realizar, no solo versiones de producciones americanas, que se rodaban a la vez o a continuación de la original aprovechando sus mismos decorados, sino  también filmes dirigidos únicamente al mercado exterior, como pasó, por poner un ejemplo, con las películas de Carlos Gardel.

Los estudios vieron rápidamente la importancia del mercando hispano y pronto se llenaron de jóvenes aspirantes y renombrados actores provenientes de España y Sudamérica en busca de su oportunidad. También se importaron directores y escritores para adaptar los diálogos. Con todo ello, de paso, se eliminaba la competencia exterior.

Los primeros fims estrenados fueron cortometrajes musicales en su mayor parte, pero pronto se animó la actividad, llegando a ser febril de 1929 a 1935, decreciendo a partir de ahi y desapareciendo en 1939, dejando unos 175 títulos que han quedado casi totalmente olvidados y en muchos casos perdidos. Los únicos que han pasado a la historia son la versión hispana de Drácula (1931, George Melford), que muchos consideran superior a la americana y también las comedias de  Laurel y Hardy, que rodaban películas en varios idiomas hablando ellos mismos como buenamente podían en castellano, alemán, francés e italiano, dándose la curiosa situación de que en muchos casos la versión hispana es mucho más larga y contiene gags más elaborados. Incluso Buster Keaton hizo y otros actores de la factoría  Hal Roach, como Charley Chase interpretaron sus propias versiones hispanas de sus films americanos.

También la poderosa UFA alemana tomó nota y existen dobles versiones de algunos de sus títulos, como El Ángel Azul (Der Blaue Engel, 1930 Josef Von Sternberg) que tiene además de la versión alemana, una inglesa interpretada por los mismos protagonistas y La ópera de tres peniques (Die Dreigroschenoper, 1931 G. W. Pabst ) de la que, al igual que de El testamento del Dr. Mabuse (Das Testament des Dr. Mabuse, 1933 Fritz Lang), se realizaron, además de la original alemana, versiones francesas, aunque en este caso se tuvo que cambiar la mayor parte del reparto, y en el caso de la última incluso había un co-director       

Programa español doble original (cerrado)

Uno de estos films rodados en Hollywood fue Charros, gauchos y manolas (1930), dirigido por Gene Walsh con Xavier Cugat como productor y director musical, un divertimento creado exclusivamente para el mercado hispano (aunque se planeó una versión americana cuya existencia no se ha podido confirmar) compuesto  por diversos números musicales en el que colaboró un nutrido grupo de actores hispanos. Cugat la produce con la cooperativa Hollywood Spanish Pictures, una compañía que tuvo efímera vida con la que únicamente se rodó otro film, Un fotógrafo distraido, asunto corto que también contó con Xavier Cugat como productor y director.

Tras esta aventura, María se enroló en el rodaje de versiones hispanas de películas americanas, recuperando de paso con estos fims el papel de protagonista. Así ese mismo año rueda El cuerpo del delito (1930, Cyril Gardner / A. Washington Pezet) versión del film policiaco The Benson Murder Case (1930, Frank Tuttle), adaptado por el novelista y poeta Josep Carner,  en cuya versión hispana predominaron claramente los actores españoles como Ramón Pereda, interpretando el papel que en la americana hacía William Powell y el por entonces popular Antonio Moreno, que llegó a protagonizar junto a Greta Garbo La tierra de todos (The Temptress, 1926 Fred Niblo) y el clásico Ello (It, 1927 Clarence G. Badger) junto a Clara Bow.

Programa original doble español (cerrado)

En el film también colaboraron, Carlos Villarías y Barry Norton, dos  actores que pronto se embarcarían en el rodaje de la versión hispana de Drácula para la Universal.

Más rodajes: La fuerza del querer (1930, Ralph Ince), rodada al término de la versión americana, The Big Fight (Walter Lang), un drama con boxeo, gangsters  ambientado en los bajos fondos rodada para Paramount, sello que poco después organizó cerca de París los estudios Joinville, que se dedicaron al rodaje de sus films hispanos, que así dejaron de rodarse en Hollywood.

Sigamos con más títulos: Olimpia / Si el emperador los supiera (1930) con dirección acreditada a  Frank Davis, aunque los títulos de crédito no expresan el  nombre de director y con Juan de Homs como director de diálogos. La película, una producción Metro Goldwyn-Mayer y versión de His Glorious Night (Lionel Barrymore, 1929), se rodó simultáneamente con las versiones en francés y en alemán, al igual que la siguiente, Los que danzan (1930, Alfredo del Diestro / William C. McGann), versión de Those Who Dance (1930, William Beaudine). La película contó con la colaboración de Pablo Álvarez Rubio, el Rendfield del Drácula hispano; Su última noche (1931, Carlos F. Borcosque y Chester M. Franklin), comedia realizada para la Metro en versión única a partir de la muda The Gay Deceiber (1926) junto a los prestigiosos actores Ernesto Vilches, Conchita Montenegro y Juan de Landa; El Código Penal (1931, Phil Rosen /Julio Villareal) para Columbia, de nuevo con Barry Norton y Carlos Villarías, un film que en su versión americana, The Criminal Code (1931, Howard Hawks)  contó con la recordada actuación de un Boris Karloff pre-Frankenstein. También se realizó una versión francesa,  , dirigida por Jack Forrester. Termino esta enumeración de rodajes con  Camino del infierno / Del infierno al cielo (1931, Richard Harlan) , obra realizada para 20 thCentury Fox donde interpretaba el papel que Janet Gaynor encarnó en la versión original americana, The Man Who Came Back, que dirigió Raoul Walsh y que aquí se estrenó sin sonido.

Cartel español original

Programa original español sencillo troquelado.

Criminel

En febrero de 1931 se casa con David Todd, un ejecutivo de la Fox, con lo que su situación en América queda normalizada, aunque en 1937, un supuesto marido español de la actriz solicita el divorcio al tener noticia de ese segundo matrimonio de María Alba en Hollywood.  

También es reclamada para hacer papeles secundarios en algunas producciones americanas como Nada más que un gigoló Just a Gigolo (1931, Jack Conway), para la Metro, con un papel que rechazó Conchita Montenegro. Si no hubiera ya bastante lío con que la actriz fuese anunciada en los carteles como María Casajuana, María Alba y María Alba Casajuana, en el programa de mano español, un inepto añadió de forma totalmente expontanea un nuevo nombre para  la actriz, el de Irene Alba. También intervino en  Goldie (1931, Benjamin Stoloff) junto a Spencer Tracy y Jean Harlow para la Fox, donde retorna de paso a los papeles de hispana  encarnando el papel de Dolores.

Programa español doble (cerrado)

Programa español doble cerrado.

Tras interpretar La ley del harem (1931, Lewis Seiler), versión única y musical de la muda Fazil (1928, Howard Hawks)  y ser desplazada a un papel secundario, no vuelve a tomar parte en películas hispanas, centrando su trabajo en producciones americanas y obteniendo el que posiblemente sea su mayor éxito con El Robinson moderno (Mr. Robinson Crusoe, 1932 Edward Sutherland), comedia producida, escrita y protagonizada por un Douglas Fairbanks lejos de su época dorada que se rodó en escenarios naturales de  Fiji, Samoa y Tahití.

A partir de ahí compagina papeles secundarios con protagónicos en todo tipo de producción, aunque alejándose de los grandes estudios: comedia en Hypnotized (1932, Mack Sennet); aventuras con Kiss of Araby (1933, Phil Rosen); misterio y fantasía con  The Return of Chandu (1934, Ray Taylor); comedia de nuevo con Flirting with Danger (1934, Vin Moore) interpretando el personaje de Rosita, y  ya con la Monogram, western con West of Pecos (1934, Phil Rosen), naturalmente incorporando a una mexicana con el nombre de Dolores.

En 1935 con la producción Monogram Great God Gold (Arthur Lubin), decide dar por finalizada su carrera.

Puro glamour

Aunque en 1946 rodaría dos películas más en México: El hijo de nadie (Miguel Contreras Torres) y La Morena de mi copla (Fernando A. Rivero), siendo ella la protagonista absoluta de esta, su última película.

El 9 de julio de 1950 se casó con Richard J. Burk y tuvo 3 hijos.

Y finalmente la actriz falleció de Alzheimer el 26 de octubre de 1999 en San Diego (California).

Pero les prometí hablar de… 

CHANDU

Programa original español.

Chandú el mago nace en 1931 en forma de  programa radiofónico. Sobrevivió hasta 1936 e incluso volvió a las ondas durante dos años más en 1948. Al año siguiente de su estreno Fox adquiere los derechos para rodar un largometraje, Chandú, Fantasía Oriental (Chandu the Magician, 1932 Marcel Varnell y William Cameron Menzies). La película cuenta con Edmund Lowe interpretando el papel del mago, rol que sin duda obtiene tras su éxito en The Spider (1931) film también codigido por Cameron Menzies donde hacía de Chartrand, un personaje  similar. Chandú tuvo como antagonista a Roxor, encarnación también del personaje radiofónico e interpretado por Bela Lugosi, que tuvo que acomodarse un turbante, como también haría en otros films como Night of Terror (1933, Benjamin Stoloff) y El castillo de los misterios (You’ll Find Out, 1940 David Butler).

El rodaje se prolonga durante tres meses y se estrena ese mismo año.

Lugosi, que un año antes había tenido su primer éxito con Dracula (1931, Tod Browning)  y  acababa de interpretar dos míticos films como son El doble asesinato de la calle Morgue (Murders in the Rue Morgue, 1932 Robert Florey) y Zombie, La legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932 Victor Halperin), acepta este film menor en un intento de cambiar de registro alejándose del cine de terror,  aunque eso sí, interpretando a un villano que pretende apoderarse del rayo de la muerte para (por supuesto) dominar el mundo, pero que  contará con la oposición de Chandú, que de paso conquistará a la princesa Nadji de Egipto.

El film fue co-dirigido por William Cameron Menzies, responsable del diseño de producción de, por ejemplo, El ladrón de Bagdad (The Thief of Bagdad, 1924 Raoul Walsh) y Lo que el viento se llevó (Gone with the Wind, 1939 Victor Fleming) y también dirección  de, entre otras,  La vida futura (Things to Come,1936) e Invaders from Mars (1953).

La obra es pura fantasía oriental de aventuras con elementos pulp, y a pesar de que Roxor aparentemente no muere al final, circunstancia que podía aventurar una secuela, Fox no retomó el personaje.

El film alcanzó cierta popularidad, como atestigua que Radio Pictures realizara el corto cómico, Sham Poo the Magician. También este primer Chandú se estrenó aquí en la época, cosa que no consiguió la segunda encarnación del personaje que pasamos a revisar.

En 1934 el productor independiente Sol Lesser obtiene los derechos del personaje y rueda en tres semanas The Return of Chandú, un serial de 12 episodios en el que Lugosi también interviene, aunque en esta ocasión, quien sabe si  por arte de magia (juo,juo…) interpreta el papel de Chandú, dándose la paradoja de que si en el primer film con Lugosi como Roxor secuestra a la princesa Nadji, en este como galán acaba conquistándola. Cosas del cine, por otra parte nada raras, si no vean lo que pasó con Terminator.

Cuando se embarca en The Return of Chandú, Bela Lugosi acababa de rodar junto a su competidor Boris Karloff, Satanás (The Black Cat, 1934 Edgar G. Ulmer) para Universal, así que tras arañar la gloria de nuevo, pone los  pies en un pequeño estudio para rodar su segundo serial -el primero fue The Whispering Shadow (1933 Al Herman y Cobert Clark).

La película nos cuenta la lucha del místico mago Chandú contra una bizarra secta gatuna ubicada en la isla de Lemuria. Los Lemurianos necesitan un sacrificio para resucitar a su diosa Ossana y naturalmente escogen al interés romántico del mago: la princesa Nadji de Egipto (nuestra María Alba). Naturalmente Chandú lo desbaratará todo, perdiendo incluso sus poderes por medio.

En la película Lugosi está en su salsa, y como el personaje también tiene poderes hipnóticos, no duda en utilizar todos sus recursos interpretativos, ya saben, la manita en actitud hipnótica, la mirada y su “rest, rest” que tanto nos gusta.

¿Qué espanta a Bela Lugosi en brazos de María Alba?¿La llegada de sus esposa?

El productor, para dar algo de consistencia al producto, alquiló a RKO unos muy reconocibles decorados de King Kong (1933, Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack) y El hijo de Kong (The Son of Kong, 1933 Ernest B. Schoedsack) . Así la puerta que retenía a nuestro gorila favorito se convierte por arte de birlibirloque en el templo de Lemuria, mientras que el puerto de Dakang de El hijo de Kong es ahora la ciudad de Suva. También contó con escenarios de Rey de reyes (King of Kings, 1927 Cecil B. DeMille).

Durante el rodaje Lugosi intervino además en El don de la labia (Gift of Gab, 1934, Karl Freund), donde al igual que Karloff, hace una breve aparición especial.

Del serial se hicieron dos montajes para lanzarlos como largometraje. El primero de 76 minutos, The Return of Chandu (1934, Ray Taylor), condensaba  los cinco primeros episodios, mientras que el segundo, Chandu on the Magic Island (1935, Ray Taylor), resumía los siete restantes en 67 minutos.

Lugosi, además de los dos seriales nombrados, colaboraría en otros tres: Shadows of Chinatown (1936) de 15 episodios  de 20 minutos; The Phantom Creeps (1939) de 12 episodios de 21 minutos y S.O.S Coastguard (1937) de 12 episodios  de 20 minutos. De todos ellos se hizo el correspondiente largo.

CHANDU THE MAGICIAN (Chandú, fantasía oriental, 1932 Marcel Varnel y William Cameron Menzies)

Edmund Lowe (Dr. Frank Chandler / Chandú), Irene Ware (Princesa Nadji), Bela lugosi (Roxor), Herbert Mundin (Albert Miggles), Henry B. Walthall (Robert Regent(, Weldon Heyburn (Abdulah), June Lang (June Vlasek), Michael Stuart (Nestor Aber), Virginia Hammond (Dorothy Regent), Nigel De Brulier (maestro Yogi), Charles Stevens (Ali), Dick Sutherland (Henchman).

THE RETURN OF CHANDU (1934, Ray Taylor

Reparto: Bela Lugosi (Dr. Frank Chandler/Chandú el Mago), María Alba (Princesa Nadi), Clara Quimba Yong, Lucien Prival, Phyllis Ludwig, Dean Benton, Bryant Washburn, Peggy Montgomery, Wilfred Lucas, Cyril Armbrister, Elias Lazaroff, Dick Botiller, Murdock McQuarrie, Jack Clark y Joseph Swickard.

 

 

Este artículo no habría sido posible sin dos libros imprescindibles sobre el desconocido cine realizado en Estados Unidos por actores españoles entre 1929 y 1939: Cita en Hollywood (Juan B. Heinink y Robert G. Dickson) y Los que pasaron por Hollywood (Florentino Hernández Girbal y Juan B. Heinink ).

Y grácias reiteradas a Juan B. Heinink por las correcciones aportadas a este  artículo, producto de investigaciones del autor posteriores a la publicación de Cita en Hollywood. Es todo un privilegio contar con su colaboración

L´Atelier lanza la Colección El Doctor Terror Boris Karloff

15 diciembre 2010 Deja un comentario

De nuevo Atelier lanza un más que interesante DVD al mercado, en esta ocasión un imprescindible pack dedicado al gran Boris Karloff que reune ocho títulos (¡¡Dos de ellos con Bela Lugosi!!), entre los que destaca especialmente El Poder Invisible (The Invisible Ray, 1936 Lambert Hillyer), último gran trabajo conjunto de Karloff y Lugosi en Universal y Black Friday (1940, Arthur Lubin) con guión de Curt Siodmak, escritor de guiones míticos como el de El hombre lobo (The Wolf Man, 1941 George Waggner), Frankenstein Meet the Wolf Man (1943, Roy William Neill) y muchísimos más de esos films que tantísimas veces hemos visto y que nunca nos casaremos de volver a ver. También cuenta la película con Lugosi, aunque no coincide con Karloff en ningún plano. El film se promocionó en la época  publicando  que Lugosi fue hipnotizado para hacer más realista la escena de su muerte, mostrando incluso imágenes del supuesto trance hipnótico en el trailer.

El resto de títulos del pack no  son en absoluto despreciables y mantienen el nexo común de estar protagonizados por  Boris Karloff en el papel de científico loco, rol con el que también compitió su “amigo” Lugosi en incontables films de Poverty Row. El pack forma parte de la nueva colección Vintage Serie e incluye un libreto de 56 páginas. Se estima  que el pack de 4 DVD costará unos 40 euros y estará a la venta este mismo mes.

Las películas de la colección son:

THE INVISIBLE RAY (EL PODER INVISIBLE, 1936): Karloff descubre un nuevo elemento químico, el Radio X. Bela Lugosi le encontrará grandes aplicaciones curativas, pero Karloff, contaminado por las radiaciones, querrá vengarse. 80 min.

THE MAN THEY COULD NOT HANG (LA HORCA FATAL, 1939): Karloff ha creado un corazón artificial, pero acusado de asesinato es ahorcado. Devuelto a la vida por su asistente, querrá vengarse de los que lo enviaron a la horca. 64 min.

BLACK FRIDAY (VIERNES 13, 1940): Karloff le trasplanta a un amigo moribundo parte del cerebro de un gángster que tiene escondido medio millón de dólares, un dinero que el malvado Bela Lugosi quiere recuperar al coste que fuera. 70 min.

THE MAN WITH NINE LIVES (LA ISLA DE LOS RESUCITADOS, 1940): Un joven científico se lanza a la búsqueda de Karloff, impulsor de una terapia revolucionaria por congelación y desaparecido misteriosamente diez años atrás. 74 min.

BEFORE I HANG (EL MAGO DE LA MUERTE, 1940): Karloff busca revertir los efectos del envejecimiento. Condenado a la horca por eutanasia, se inyecta en prisión la sangre de un asesino con consecuencias desastrosas. 62 min.

THE DEVIL COMMANDS (MÁS ALLÁ DE LA TUMBA, 1941): Después de la muerte de su mujer, Karloff utiliza un aparato de su creación para intentar entrar en comunicación con ella, bajo la fuerte influencia de una siniestra médium. 64 min.

THE BOOGIE MAN WILL GET YOU (¡QUE VIENE EL OGRO!, 1942): En el sótano de su casa transformada en hotel, Karloff intenta, junto a Peter Lorre, crear superhombres, utilizando como cobayas a vendedores ambulantes y clientes del lugar. 66 min.

FRANKENSTEIN 1970 (EL CASTILLO DE FRANKENSTEIN, 1958): Karloff, descendiente del famoso Dr. Frankenstein, alquila su castillo a un equipo de televisión con el fin de financiar la compra de un reactor atómico necesario a la creación de un nuevo monstruo. 83 min.

boris-karloff

Gloria Stuart (1910-2010):Retorno al Caserón de las Sombras

28 septiembre 2010 Deja un comentario

Hoy martes 28 informa la revista Variety que la actriz Gloria Stuart falleció el domingo, poco después de haber cumplido los 100 años (el 4 de julio). La adorable actriz, conocida por la gente “de a pié” como la “vieja de Titanic” fue mucho más, como todos los fans de cine de terror sabe de sobra, ya que nos deleitó con su presencia en algunos de los clásicos de la Universal, siendo dirigida por James Whale en El Caserón de las Sombras (The Old Dark House, 1932) y  El hombre invisible (The Invisible Man, 1933) y  El beso ante el espejo (The Kiss Before the Mirror, 1933).

Pero Gloria Stuart hizo mucho más: inició su carrera a los 22 años con Street of Women (1932, Archie Mayo) y su carrera se prolongó durante 46 películas más antes de su retiro en 1946, para dedicarse a su familia y a su otra pasión, la pintura. Entre los títulos que interpretó:  Secret of the Blue Room (1933, Kurt Neumann) junto a Lionel Atwill; Escándalos romanos (Roman Scandals, 1933 Frank Tuttle) y Vampiresas 1935 (Gold Diggers of 1935, Busby Berkeley). El  retiro duró hasta 1975, año en el que vuelve otra vez al mundo de la actuación, aunque centrando su carrera en la televisión realizando pequeños papeles  en series como The Waltons (1972-1981) (¿Os acordais de los Waltons?) o Se ha escrito un crimen (Murder, She Wrote) e incluso en The Invisible Man (2000-2002, Breck Eisner)  hasta llegar a Titanic (1997, James Cameron), papel al que accedió porque su director quería a una actriz de la era dorada de Hollywood y como ella se definió estaba “aún disponible, sin problemas con el alcohol, ni con reuma ni cayéndose por la edad“. El  papel le dió muchas alegrias y reconocimiento como la nominación al Óscar como mejor actriz de reparto, nominación al Globo de Oro y  galardón del Sindicato de Actores, entre otros. Su último papel fue en 2004 en  Tierra de abundancia (Land of Plenty, Wim Wenders).

También intervino en documentales sobre cine de terror como The Horror Show (1979, Richard Schickel), The World of Gods and Monsters: A  Journey with James Whale (1999, Sam Irving, David J. Skal), Universal Horror (1998, Kevin Brownlow) y Karloff and Me (2006, Sam Borowski).

En 1988 escribió su biografía  con la colaboración de su hija, la escritora Sylvia Thompson , que se publicó con el nombre de Gloria Stuart: I Just Kept Hoping.

Para mí, Gloria Stuart quedará eternamente como la elegante y sexy dama del vestido de noche que pasó la tormenta en el caserón de los dementes hermanos Femm, siendo objeto de deseo de Morgan, el borracho y deforme sirviente en ese gran clásico que es El caserón de las sombras, que como deben saber ha sido recientemente editada en DVD  por Vellavisión, ya les hablé de ella aquí, ¿Cómo? ¿Que no la tienen ya? pues… ¡A que esperan!

   

Por fin llega Karloff y… El caserón de las sombras

Así es amigos, Vellavision ha puesto en nuestras ansiosas manos el gran clásico The Old Dark House de James Whale, film que no tiene ningún desperdicio y que aún hoy sorprende por la mezcla de pintorescos personajes y transposición de géneros, ya que en ciertos momentos uno no sabe muy bien si Whale rodaba una comedia  o un film de terror, práctica que retomó en su posterior retorno al personaje que le dio la inmortalidad con La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935), aunque de forma menos, digamos, alocada.

Para esta adaptación de la novela Benighted del prolífico escritor y guionista  J. B. Priestley, James Whale se rodeó de muchos compatriotas (al igual que en La novia…donde de hecho varios repitieron). Por un lado tenemos a unos visitantes inesperados que buscan refugio de la tormenta en un viejo y sórdido caserón:  el recién llegado a Estados Unidos Charles Laughton, que realizaba su primer papel americano (de hecho rodó este film prestado ante el retraso de su primera producción real, The Devil and the Deep

Cartel americano (con la firma de Gloria Stuart)

(1932, Marion Gering); la londinense Lilian Bond, con un papel de corista y chica ”moderna” ; el elegante Melvyn Douglas realizando uno de los papeles de galán que tan bien se le daban, aunque en esta ocasión algo más rico en contrastes e ironía; Raymond Massey, que de vuelta a Inglaterra rodaría la memorable La vida futura (Things to Come, 1936 William Cameron Menzies) . Tanto Douglas como Massey llegaron de rebote a The Old Dark House  cuando se demoró el rodaje de Adventure Lady . Y finalmente  la bellísima Gloria Stuart, como esposa de Massey, que se pasa toda la película, por capricho de su director, con un traje de noche blanco que no hace más que poner burro al bueno de Morgan (Karloff) y naturalmente a nosotros. Parece que Gloria Stuart gusto al Whale, ya que volvió a rodar  a sus órdenes  sus dos siguientes films: El hombre invisible (The Invisible Man, 1933) y El beso ante el espejo (The Kiss Before the Mirror, 1933). 

Un dato a anotar y que supongo todos ustedes sabrán es que la ancianita que sale en ese engendro llamado Titanic (1997, James Cameron) es la misma Gloria Stuart de la que estamos hablando, que fue nominada al Oscar por esa actuación.

Boris Karloff poniendo su manaza sobre el delicado cutis de Gloria Stuart.

Pero si el ramillete de personajes que se refugian en el caserón es del todo variopinto, no lo es tanto la familia Femm y su alegre mayordomo Morgan: Estos estan todos locos.

Como recordaba Elsa Lanchester (que como saben fue La novia de Frankenstein y en la vida real esposa de Laughton), “La casa albergaba a una familia bastante numerosa de ancianos muy asustadizos, que ocultaban a otros parientes todavía más provectos en los pisos superiores. Sólo recuerdo con claridad que cada nuevo horror parecía tener más pelo que el anterior; la película se ocupaba sobre todo de horrores peludos”.

... pero tampoco pierde de vista a Lillian Bond.

 

Peludos o no, son toda una estirpe de asustadizos freaks que representan el fin de la estirpe de los Femm: Ernest Thesiger está increíble como Horace, el más cuerdo de los hermanos, brindándonos una actuación de alto nivel, tanto que su presencia se come a los otros como buen robaplanos que es (escuchen su deliciosa dicción al ofrecer ”Potato” insistentemente a sus forzosos invitados). Thesiger, pasará a nuestra memoria al interpretar al loco/a  Dr. Pretorius en la segunda película de la saga de Frankenstein y, más comedido, como sirviente de Karloff en El resucitado (The Ghoul, 1933 T. Hayes Hunter). Eva Moore, una legendaria actriz británica, encarna a  la desagradable  y sorda hermana de Horace, Rebecca Femm, que consigue incluso que el público quiera abandonar la mansión -el cine- por la firmeza con la que hace saber que los intrusos  no son  bienvenidos.

Una prueba previa del maquillaje creado por Jack Pierce, en una versión más brutal.

Tenemos a Brember Wills como el tercer hermano Saul Femm, un demente -más que los otros- pirómano y amigo de los cuchillos. Y también tenemos al padre de los adorables ancianos,  Sir Roderick Femm de 102 años interpretado por… Elspeht Dudgeon, una actriz teatral vieja amiga del director que se incluyó en el reparto como John Dudgeon.

Pero no se vayan todavía, no me olvido de Morgan, el mayordomo mudo, bebedor y lúbrico perseguidor de Gloria Stuart. Con barba y  nariz rota, Morgan, incorporado  eficazmente -como siempre- por un Boris Karloff primorosamente maquillado por el genio Jack  Pierce, tuvo una campaña publicitaria, que se reflejo como prólogo del film:

“Karloff, el mayordomo malvado de esta película es el mismo Karloff que creó al monstruo mecánico (¿?) en Frankenstein. Aclaramos este punto para zanjar todas las dudas y confusiones que puedan surgir al respecto, aunque sabemos fehacientemente que tales dudas sólo pueden interpretarse como un tributo a la gran versatilidad del actor”.

... Y en este caso un maquillaje más aproximado al definitivo.

La película se rodó durante la primavera de 1932 y se estrenó la noche de Halloween de ese mismo año, pero a pesar de que las críticas no fueron desfavorables, no  fue del agrado del público, posiblemente por el papel secundario de Karloff o por la incomprensión ante el disparatado humor de la cinta. Curiosamente conectó más con el público inglés, ya que  obtuvo un  gran éxito en Inglaterra. En España se estrenó poco después que en Estados Unidos, el 7 de marzo de 1933 con un lanzamiento similar al americano, donde se resaltaba la figura de Karloff.

Ilustración del genial Basil Gogos utilizada como portada del número 66 de Famous Monsters y también para la portada del número 18 de la entrañable edición española de Garbo editorial.

El caserón de las sombras se reestrenó  en 1939, pero Universal perdió los derechos del film en 1957. Afortunadamente Curtis Harrington, director de cine/tv (Queen of Blood, 1966) , personaje curioso (actor colaborador de Kenneth Anger)  y admirador confeso de James Whale, encontró una copia en los baúles de Universal que es la que tenemos ocasión de disfrutar.

Aunque la copia no está lo todo bien que pudiera estar, contiene toda la magia completa y deberíamos de darnos con un canto en los dientes por la posibilidad de poder seguir disfrutando de esta suculenta película. Kino Video editó un bonito dvd sin subtítulos pero con buenos extras (audio comentarios de Gloria Stuart y de James Curtis, autor de la biografía de James Whale A World of Gods and Monsters, además de una entrevista con Curtis Harrighton), pero ahora Vellavision nos da la posibilidad de poderla ver bien subtitulada y con un sonido mejorado con respecto a la edición de Kino. Todo ello dentro de las posibilidades de la copia original, bastante maltrecha. En todo caso Vellavision no ha querido hacer una severa remasterización

Cartel Belga.

de imagen, tal y como nos cuentan ellos mismos: “(…) al principio estábamos un poco preocupados en cuanto a la imagen (…) todavía conservaba ciertas manchas de celuloide en algunas partes de la película que, tras valorarlo mucho, decidimos no limpiar “digitalmente” para no cargarnos la estupenda fotografía de Whale -cosa que finalmente nos han agradecido varios compradores.

Una estupenda película que tenemos la oportunidad de incorporar a nuestra colección y que además viene acompañada con un libreto a cargo de Carlos Díaz Maroto y audiocomentario y presentación de Ángel Gómez Rivero, viejo conocido de todos y co-autor junto a Ángel Agudo de Paul Naschy: La máscara de Jacinto Molina, además de las consabidas fichas técnicas y filmografías. Poco más que queda que  agradecer a Vellavision que tenga el buen gusto de poner  a nuestra disposición estos films, no hay que olvidar que tuvieron el buen tino de sacar una bonita y extensa selección de  films de Paul Naschy que quedarán como homenaje al actor, director y guionista y que prometen nuevos e interesantes  lanzamientos de los que puntualmente os informaremos.

Por cierto, de la otra versión del film de William Castle de 1963 mejor hablar en otra ocasión.

(más información, carteles, programas e imágenes apretando aquí)

Sexy Lilian Bond.

La dulce Gloria Stuart.

Charles Laughton y Gloria Stuart con su eterno vestido de noche.

Uno podría leer los sucios pensamientos de Morgan en su mirada...

  

 

Carteles y programas españoles de los films de Jekyll & Mr. Hyde.

 

 Todos hemos estado alguna vez al borde  del abismo. Paseando por el filo  de la cuchilla… y quien no lo ha estado, sin duda ha evitado conocerse a sí mismo en profundidad enfrentándose a sus fantasmas… ¿Temor a ver la verdad una vez cae la máscara?: Jekyll y Hyde, cara y cruz, la cabeza de Jano, Ying y Yang… dualidad que todos portamos dentro y contra la que luchamos. ¿Cuantas veces tenemos miedo de nosotros mismos y dejamos la puerta entornada para poder escapar a la carrera si aparece el monstruo? 

¿Cuantas veces deseamos a  la mujer del prójimo, al vecino del quinto…? ¿Que es lo primero que hace el triunfante Hyde liberado?: Irse de fiesta y de putas a los bajos fondos, tan bajos como su alma sin remordimientos. ¡¡Hyde liberado!! ¡¡La libertad!! luciendo  una fea máscara. Por una vez el feo de la fiesta  es el dueño de la situación…El hombre y el monstruo… El hombre es un monstruo. 

“Era un persona de los más normal” “Parecían una pareja feliz” “Nunca hubiera pensado que pudiera hacer algo así”… cuantas veces el monstruo ha poseído, tomado el poder y triunfado sobre Jekyll. El día después de las adicciones, de la locura, de Hyde liberado. 

Primera edición de la obra.

 

Desde que Robert Louis Stevenson escribiera su novela en 1885 producto de una pesadilla no ha dejado de estar presente en todos los órdenes. Se publicó en 1886 y al año siguiente ya fue adaptada para el teatro. Era conocida la afición del escritor  al alcohol, lo que le acarreó diversos problemas de salud, muriendo en 1894 de un ataque cerebral. Un año antes, relató en una carta: “Durante catorce años no he conocido un solo día efectivo de salud. He escrito con hemorragias, he escrito enfermo, entre estertores de tos, he escrito con la cabeza dando tumbos”. Su cuerpo fue enterrado en la isla del pacífico donde se había  retirado con su familia. 

Si tal y como he indicado se adaptó tempranamente para el teatro, no tardó en conocer versión cinematográfica, ya que la primera adaptación está fechada en 1908. 

Hasta llegar a la primera gran película conservada sobre Jekyll & Hyde, El hombre y la bestia (Dr. Jekyll and Mr. Hyde, 1920 John S. Robertson) se contabilizan once producciones, la mayoría perdidas, provenientes de Estados Unidos (7), Dinamarca (1), Inglaterra (1) y dos de Alemania, una de ellas, el gran film perdido de Murnau Der Januskoff, versión libre de la novela (como haría dos años después con Nosferatu al adaptar Drácula) contando con el gran Conrad Veidt y un Bela Lugosi que poco después desembarcaría en  Estados Unidos. 

Programa sencillo español del primer film sobre el personaje estrenado en españa.

 

La versión de 1920, interpretada por el gran actor americano John Barrymore, queda como un muestra de su genio interpretativo, tanto que tardaría en volver a ser llevada la historia a la pantalla la friolera de 12 años, aunque por medio, Stan Laurel hizo una parodia del mito en Dr. Pycle and Mr. Pryde (1925, Percy Pembroke). 

El magnífico cartel original español.

 

En 1932 Paramount, animada sin duda por los fantásticos resultados que las adaptaciones de novelas clásicas  del terror estaba dando a los estudios Universal, hace una de las mejores adaptaciones, y la primera sonora con El hombre y el monstruo (Dr. Jekyll and Mr. Hyde, Robert Mamoulian), interpretada por un sorprendente Fredic 

Cartel local de Clavé perteneciente al cine Catalunya, Capitol o Femina. Uno de los 32 plafones originales que se salvaron al ser enviados a Alemania para ilustrar un artículo y que fueron devueltos a su madre en 1941, dos años después de haber tenido que huir Clavé a Francia, ya saben por qué.

 

March que sin duda superó a su ilustre antecesor, lo que le valió ser gratificado con un Oscar (cuando estas piezas aún tenían cierto valor). Aún hoy turba, no únicamente el simiesco maquillaje y las transformaciones, sino también el alto contenido perverso y sexual pre-código Hays. El Hyde de March es un auténtico cabrón sin conciencia, con una actuación de tal calibre, que tendrían que pasar 9 años hasta que se animara otro estudio a realizar una nueva adaptación: el más flamante y glamuroso de todos: Metro Goldwyn Mayer, que puso toda la carne en el asador en una súper-producción dirigida por Víctor Fleming que contó con Ingrid Bergman, Lana Turner y el actor bondadoso por antonomasia: Spencer Tracy. 

Programa doble cerrado.

 

Programa local.

 

Spencer Tracy, un epítome de bondad como demuestra en toda su filmografía repleta de personajes ejemplares como el  Padre Flanagan  de Forja de hombres (Boys Town, Norman Taurog)   y su secuela La ciudad de los muchachos (Men of Boys Town, 1941 Norman Taurog)  o pro-hombres de la talla de Edison en Edison, el hombre (Edison, the Man, 1940 Clarence Brown) o ya mucho más adelante en sus grandes encarnaciones de  hombre sin tacha como el John J. Macreedy de Conspiración de silencio (Bad Day at Black Rock, 1955 John Sturges) o el Matt Drayton de Adivina quien viene a cenar esta noche (Guess Who’s Coming to Dinner, 1967 Stanley Kramer) . Pero Tracy tenía su propio Mr. Hyde interior en forma de alcohólico violento que de vez en cuando se encerraba en habitaciones de hotel para liberar sus demonios. 

Programa sencillo.

Programa doble cerrado.

Programa doble abierto (interior).

En la versión de Fleming también hay sorprendentes visiones sexuales  en forma de sumisión, aunque el conjunto es  bastante más light que la versión de Mamoulian sin dejar de ser relevante, dando más hincapié a la actuación de Tracy que a su maquillaje, muy poco impresionante a pesar de que intentaron ocultarlo en su campaña publicitaria. En todo caso, Tracy consigue una gran dualidad en su interpretación… sin duda conocía los dos papeles muy bien. 

Programa sencillo.

Programa sencillo similar al cartel.

Diez años después nos llega una exótica adaptación de la novela desde Argentina con El extraño caso del hombre y la bestia, interpretada y dirigida por Mario Soffici que como novedad abandona la época victoriana para centrarse en la época actual. 

A partir de ahí, algunas producciones algo menores, como El hijo del Dr. Jekyll (The Son of Doctor Jekyll, 1951 Seymour Friedman), Abbot and Costello meet Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1953, Charles Lamont), primera y única incursión de Universal en el mito de Mr. Hyde en una producción paródica que contó con un Karloff en buena forma  y Daughter of (1957, Edgar G. Ulmer), que al igual que la anterior no se estrenó en España. A partir de ese momento el mito abandona Estados Unidos y parte hacia Francia, donde se rueda una de las adaptaciones más fieles e interesante: El testamento del Doctor Cordelier (Le Testament du Docteur Cordelier, 1958 Jean Renoir) una producción destinada para televisión que bautiza a Hyde como Monsieur Opale, un ser brutal en una gran e inspirada película;  a Italia, donde se rueda la parodia Casanova Jekyll  (Il mio amico Jekyll, 1960 Marino Girolami)  e Inglaterra, de donde surge la versión Hammer del personaje con Las dos caras del doctor Jekyll (The Two Faces of Dr. Jekyll, 1960 Terence Fisher) que contó con la colaboración de Chistopher Lee. 

Programa sencillo.

Dr. Jekyll

Programa sencillo.

El mito retorna a Estados Unidos en 1963 con una de las grandes comedias basadas en personajes terroríficos, El profesor chiflado (The Nutty Professor) interpretada y dirigida por un enorme Jerry Lewis que da toda una vuelta de tuerca al personaje, con un irresistible Buddy Love como antitesis del desastroso profesor y una arrebatadora Stella Stevens (olvídense de las nuevas versiones). 

Y para finalizar este repaso dos ilustres más: las fantástica Doctor Jekyll and Sister Hyde (1971, Roy Ward Baker) con Ralph Bates y Martine Warwick dando un giro más que ingenioso y lógico a la historia y la más tebeística versión del mito,  proveniente de España, un pequeño coctel de monstruos con Dr. Jekyll y el hombre lobo, dirigida por León Klimovsky en 1972 con guión e interpretación de Paul Naschy, que además de incorporar a Waldemar Daninsky (y al hombre lobo) interpreta  un Mr. Hyde de fiesta continua por Londres.

Aunque de este film no se editaron programas si conoció un magnífico cartel de Mac.

Hay más producciones basadas en el personaje, pero como esto es una excusa para mostrar la promoción española, sobre todo programas de cine de los films y estos programas se dejaron de editar en los primeros setenta, es un buen momento para dar por finiquitado este artículo.

 

  

   

Promoción española de la saga Frankenstein de Universal (2ª Parte)

Ya vimos la promoción de programas de mano y carteles que se editaron para el Frankenstein original de James Whale, así que hoy completaremos el ciclo revisando la promoción española del resto de la saga original de Universal que contó con la colaboración del simpático e incomprendido transplantado de las botas de asfaltar.

Como no podía ser de otra forma, comienzo con su primera secuela, La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935) considerada casi unánimemente como mejor que la original. Un film dirigido por el propio Whale en el que repitieron papel Colin Clive (en una de sus últimas interpretaciones, ya que dos años después dejaría de atormentarse) Dwight Frye, haciendo otra vez papel de esbirro del doctor y, por supuesto, Boris Karloff, que lució una nueva variación en el maquillaje  (obra del genial Jack P. Pierce) que muestra las secuelas del incendio del molino, escena que cierra el primer film y es punto de partida de este.

Programa doble cerrado. Se editó en dos tamaños.

Entre las nuevas incorporaciones: un estupendo Ernest Thesiger más loco (o mejor dicho, loca)  que en El caserón de las sombras (Old Dark House, 1932) del mismo Whale; la bella Valerie Hobson, que también se las vería con el primer hombre lobo de la casa en El lobo humano (Werewolf of London, 1935 Stuart Walker) y por supuesto Elsa Lanchester, estupenda actriz y esposa de Charles Laughton que, curiosamente nunca estuvo tan bella como en esta película en su doble papel: como Mary W. Shelley en la introducción del film y como la misma novia del monstruo. Visto lo visto, el director se sentiría como en casa, ya que menos Frye todos son actores ingleses.

Programa doble abierto.

No les voy a contar la película, ya que todos ustedes la han visto: una fantasía que humaniza más que nunca a la criatura, repleta de humor negro y arropada con una  maravillosa banda sonora de Franz Waxman.

El ciclo vuelve a ponerse en marcha a finales de los años treinta tras un pequeño parón con La sombra de Frankenstein (The Son of Frankenstein, 1939  Rowland W. Lee), película que nos muestra a un Karloff más fondón y ataviado con una zamarra de lana. Aún así demostraría que era la mejor criatura de todas.

Espectacular programa doble (cerrado)

Programa doble (abierto)

El film contó con Basil Rathbone, como el hijo del Dr. Frankenstein que se pone otra vez a la labor; Lionel Atwill como el Inspector Krogh, que tan bien parodiaran en El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1974 Mel Brooks) y sobre todo Bela Lugosi, que hace del humillante papel de Ygor toda una creación, siendo lo mejorcito del film, que termina con la criatura cayendo en ácido sulfúrico y encontrado así su final… ¿o no?: ¡Por supuesto que no!, pero sí lo fue para Boris Karloff, que con este film deja de maquillarse de creación del Dr. Frankenstein para el cine, cediendo el testigo a la nueva apuesta de los estudios Universal, Lon Chaney Jr., el mismísimo hijo del hombre de las mil caras, que había dado la campanada con El hombre lobo (The Wolf Man, 1941 George Waggner) y al que harian interpretar a todos los monstruos de los estudios con excepción de la criatura de la Laguna Negra.

Novelización del film editada en la época.

Cartel original español.

 Este film, The Ghost of Frankenstein (1941, Erle C. Kenton) no se estrenaría en nuestro país, siendo así el único de la serie que quedó inédito. En todo caso si se estrenó el siguiente, Frankenstein y el hombre lobo  (Frankenstein Meets the Wolf Man, 1943 Roy William Neill), película que Paul Naschy vio en su infancia dejándolo marcado para siempre.

Programa sencillo de época.

Novelización del film.

 Con está película se inicia el cocktail de monstruos que se prolongará hasta su agotamiento ya en forma de comedia. Pero no nos adelantemos y veamos que nos ofrecía Frankenstein y el hombre lobo: por un lado a Chaney Jr. realizando el papel que lo hará inmortal y por el otro al pobre Lugosi, que interpreta (con la colaboración de un muy detectable doble) al monstruo de Frankenstein. Y la cosa tiene su lógica, eso sí, perversa: En The Ghost of Frankenstein, el cerebro de Ygor es transplantado en el cuerpo del monstruo y poco después despierta hablando con la voz de Lugosi, aunque poco después se hunde el castillo “acabando con el”. Así que alguna mente preclara del estudio pensó que lo lógico sería que el monstruo fuera el propio Lugosi, que de forma inexplicable en esta ocasión ya no habla y,  aunque en ningún momento se aclara, es ciego, lo que hizo que pareciera un monstruo más torpe y patoso de lo habitual … Poor Bela!.

La película fue lo suficientemente popular por aquí como para que se editara un encantador álbum de cromos, cuya portada puedes ver aquí.

Álbum de cromos.

Cartel español.

Para terminar de explotar la franquicia de lo que ahora se conoce como Universal Monsters, el estudio junta unos cuantos de ellos en los tres siguientes títulos que voy a comentar:

En La zíngara y los monstruos (The House of Frankenstein, 1944 Erle C. Kenton) tenemos un cocktail del todo explosivo: Lon Chaney Jr. (el hombre lobo), John Carradine (Dracula), Glenn Strange, un digno “impersonator” del  monstruo de Frankenstein que recibiría lecciones del mismo Karloff, que interpretaba en el film al perverso Dr. Niemann, que tiene como ayudante al enamoradizo jorobado Daniel (J. Carrol Naish).

Programa de mano sencillo.

Guía publicitaria (anverso)

Guía publicitaria reverso.

Al año siguiente se estrena La Mansión de Dracula (House of Dracula, 1945 Erle C. Kenton), otro pastiche (adorable, eso sí), en el que todos los monstruos piden de rodillas una cura para sus males, situación del todo lamentable y atípica para otro que no sea el sufridor Larry Talbot de Lon Chaney Jr., que junto a John Carradine y Glenn Strange repiten papel, secundados en esta ocasión por Lionel Atwill (Inspector Holz) y la bella Jane Adams como ayudante (jorobada, eso sí) del doctor Franz Edelmann (Onslow Stevens) ,que pretende ser el benefactor de los hijos de la noche pero…

El programa en diseño fotográfico que misteriosamente se retiró, siendo el diseño definitivo el siguiente.

Diseño definitivo con un aire pulp que le sienta de maravilla...

Guía original (tipo revista)

…los clavos del ataúd y el cerrojazo al estilo Universal se dio con Contra los fantasmas (Abbott and Costello Meet Frankenstein, 1948 Charles T. Barton), el único film de todos los nombrados que no cuenta con los servicios a la mesa de maquillaje de Jack P. Pierce, que había sido relegado y sustituido por Bud Westmore y Jack Kevan, equipo que reproduce sus inmortales diseños. Toda la plana mayor de los Universal Monsters se pusieron al servicio de los dos cómicos en una película que es recordada por muchos que pudieron ver así  por primera vez en un cine a Bela Lugosi, Lon Chaney Jr. y Glenn Strange con un encanto especial a todo blanco y negro. A mí me gustó tanto y la vi tantas veces  que hasta pedí  el cartel de la película al dueño del cine, que aún conservo. Más tarde me enteré incluso que este film fue el responsable (junto a la revista Famous Monsters y el pase por televisión de clásicos del género) del nacimiento de muchos de  los denominados Monsters Kids, que en los años 60 enloquecieron por las películas de terror clásicas, pasión de la que nunca se han sobrepuesto, ya que como deben de saber si están leyendo esto, el amor por esas películas nunca desaparece, muy al contrario, no deja de crecer.

Programa original de época.

Cartel de la reposición de los años 60.

Cartel de la reposición de los años 70 (cuando yo la vi)

¡¡¡Karloff vuelve!!!Nuevos, interesantes y económicos lanzamientos de Vellavisión.

14 abril 2010 2 comentarios

Con estos nuevos lanzamientos Vellavisión sigue apostando por el cine de género. Tras la magnífica colección dedicada a Paul Naschy que salió poco antes de su fallecimiento, por lo que el actor pudo contribuir con unas estupendas presentaciones. Ahora lanzan unos cuantos memorables títulos de aquellos que se dieron en  llamar coproducciones y que tocaron género de capa y espada, western, peplum (de romanos, vamos)… Los lanzamientos no se detienen aquí y también anuncian tres títulos de Jesús Franco y lo mejor: un pack del mejor Sherlock Holmes, Basil Rathbone,  con los dos títulos que rodó para 20th Century Fox que permanecían inéditos por estas tierras y por si esto fuera poco, la maravillosa El Caserón de las sombras (The Old Dark House, 1931 James Whale) que ya era hora de que se publicara en condiciones. Pero no avancemos datos y vayamos por partes:  

Con fecha de salida 1 de abril y a 6.95 euros (excepto el que se indica lo contrario) tenemos los siguientes títulos:  

CINE ÉPICO DE  AVENTURAS Y WESTERN EUROPEO  

Programa original español

 Último domicilio conocido (Dernier Domicile Connu, 1970 Italia/Francia José Giovanni)  

 Un film policíaco de los muchos que rodó el actor Lino Ventura durante los años sesenta y setenta. En este film interpreta a Marceau, un duro policía que arresta fortuitamente al hijo de un importante abogado, por lo que es trasladado a una pequeña comisaría, donde le pondrán al cargo de una policía novata (Marlène Jovert) con la que combatirá pequeños delitos pero… pronto tendrán que recurrir a su experiencia para encontrar a un testigo desaparecido. (9.95 euros)  

Programa original español

   

Bajo el signo de Roma (Nel Segno di Roma, Italia 1959 Guido Brignone).  

 Aquí tenemos un Peplum con todas las de la ley, que aunque está atribuida a Brignone, también participaron en su realización nombres de la importancia de Riccardo Freda y Michelangelo Antonioni y en cuyo guión colaboró nada menos que Sergio Leone. El film contó con la atómica Anita Ekberg, que al año siguiente inmortalizaría Federico Fellini en la Dolce Vita, además de la cubana Chelo Alonso y actores como Georges Marchal, Gino Cervi y Folco Lulli. En la película, Anita Ekberg gobierna Palmira, reino que se resiste al emperador Aureliano pero que caerá en sus fauces a base de intrigas, un episodio histórico real que es convenientemente edulcorado por aquello del “Happy End”.  

   

   

El hijo del Capitán Blood (Il Figlio del Capitano Blood, 1962 España/ Italia/USA Tulio Demicheli).  

   

Cartel original español (Montalbán)

Programa original español.

Ahora que los  restos del hijo de Errol Flynn, Sean Flynn, parece que finalmente pueden haber sido encontrados después de cuarenta años desaparecido en Camboya, donde se encontraba como corresponsal de guerra, es buen momento para visionar este, su primer trabajo que rememora oportunistamente a El Capitán Blood (Captain Blood, 1935  Michael Curtiz), precisamente el título que descubrió a su inmortal padre. Todo ello en una clásica coproducción que cuenta, además de con los actores italianos y españoles de turno, con una Ann Todd de escapada por Europa, supongo que  para descansar de su casi exclusivo feudo televisivo,  haciendo de madre del joven Robert Blood, al que quiere hacer un hombre de bien embarcándole  con destino a  Londres para estudiar, pero el barco es abordado por unos piratas, cuyo capitán es un antiguo enemigo de su padre…  

 
 

   

  

Cartel original español.

 ¡¡Llega Sartana!!  (Una Nuvola de Polvere… Un Grido di Morte… Arriva Sartana, 1970 España/Italia Giuliano Carnimeo)   

Su protagonista, el temido Sartana (Gianni Garko), no duda en meterse en la más dura cárcel para averiguar el paradero de medio millón de dólares. En el film es secundado por la internacional Susan Scott (Nieves Navarro), Massimo Serato y Piero Lulli.   

Tercera película basada en el personaje de Sartana, que obtuvo tanto éxito que hizo  proliferar los títulos en los que de  Sartana solo figuraba el nombre en el cartel  (solo en 1970 se estrenaron unos ocho films con su nombre en el título).   

Los Corsarios del Caribe (Il Conquistatore di Maracaibo, 1961 Italia/España/Alemania)   

Dirigida por el siempre eficaz Eugenio Martín, que igual se atreve con joyas del cine de terror español (Pánico en el Transiberiano 1972,  Una vela para el diablo,1973); como con musicales con Marisol (La chica del Molino Rojo, 1973); Rocío Dúrcal (Las Leandras, 1969) y … ¡Julio Iglesias! (La vida sigue igual, 1969) bregado en  casi todo tipo de géneros, Los Corsarios del Caribe es una de piratas que cuenta, además de con la euro-leyenda Helga Line y   los actores extranjeros de rigor, con la colaboración de los autóctonos  Luis Sánchez Polack, Frank Braña y José María Caffarel, entre otros.  

Y Hablando de Eugenio Martín, no puedo dejar de recomendarles en fantástico libro Eugenio Martín, un autor para todos los géneros, de Carlos Aguilar y Anita Haas editado por Retroback y Séptimo Vicio. Seguro que les encanta.   

 

Poncio Pilatos (Ponzio Pilato, 1962 Italia/Francia  Gian Paolo Callegari y Irving Rapper)

Un cuidado (en lo estético pero no en lo histórico) peplum que contó con la intervención de actores de lujo y viejas glorias: Jean Marais, Jeanne Crain, John Drew Barrymore, Basil Rathbone y… ¡Raffaella Carrà!. Ya saben, Jesucristo (¡Interpretado por J. D. Barrymore!), Barrabás y…¿ a quien salvará Pilatos?, entre muchas cosas más, claro.   

 

Sugar Colt (1966 España/Italia Franco Giraldi)   

Programa original español.

Una sección entera del ejército nordista desaparece y un investigador privado descubre que han sido apresados por un coronel sin escrúpulos que pide una gran suma de dinero a cambio de su liberación. El investigador consigue llegar hasta los prisioneros, liberarlos y enfrentarse al coronel y a su banda. Un euro western que contó con la que fue musa de Jesús Franco (y de nuestros sueños) Soledad Miranda y con Alejandro Ulloa de director de fotografía.   

   

Con fecha de salida 15 de abril tenemos los siguientes títulos de Jesús Franco:   

Tres películas recientes del prolífico director que se suman al pack Killer Barbys/Killer Barbys Vs. Drácula que ya editó Vellavisión hace unos meses.    

Estos films, que cuentan todos ellos con la colaboración de Lina Romay son: Carne Fresca (Tender Flesh, 1998), disparatada película con Aldo Sambrell y la maravillosa Amber Newman (una vez la vean nunca podrán olvidarla); Los Blues del vampiro (Vampire Blues, 1999) con Analía Ivars (como Irina Von Murnau!!), Jesús Franco y un incipiente Pedro Tamboury. Y finalmente Seda Roja (Red Silk, 1999). Cada título a 9.95 euros.   

En la misma fecha Vellavisión edita un estupendo pack:   

Por fin disponibles  la dos películas de Sherlock Holmes (Basil Rathbone) y Dr. Watson (Nigel Bruce)  que inauguraron la saga, ambas producidas por 20th Century Fox. Fue tanto el éxito  obtenido que la franquicia continuó, aunque con desiguales resultados, con once films más realizados por los estudios Universal . Estos dos títulos son:   

The Hound of the Baskervilles (1939, Sidney Lansfield)  

Esta película, que no se estrenó en su momento en nuestro país, nos introduce en la campiña inglesa, donde parece que un extraño y enorme perro salvaje está eliminando a todos los herederos de la familia Baskerville, así que el último decide pedir la ayuda del afamado detective y de su inseparable amigo, el Dr. Watson.  El film cuenta además con la actuación de viejos (y adorados) conocidos como John Carradine y Lionel Atwill,   

Sherlock Holmes contra Moriarty (The Adventures of  Sherlock Holmes, 1939 Alfred L. Werker).   

Esta sí que pasó por nuestras pantallas y su cartelista de lujo fue el ilustrador Soligó, que nos dejó un cartel y un programa de igual y efectivo diseño.   

En este film Holmes se enfrenta a su archienemigo Moriarty (como dejan claro en el título español), y entre los actores, la película contó con la encantadora Ida Lupino y el viejo conocido George Zucco.   

El pack que nos ofrece Vellavisión cuenta además con el documental Elemental querido Watson: La sombra de Sherlock Holmes (55 minutos de duración y Sir Arthur Conan Doyle habla de Sherlock Holmes (5 minutos de duración) además de un libreto ilustrado escrito por Carlos Díaz Maroto. Naturalmente editada en dos discos y en versión en castellano o en inglés con subtítulos en castellano disponibles. Todo ello por 14.95 euros. ¿A que esperan?  

Para calentar motores os presentamos algunos de los  carteles originales americanos de The Hound of  the Baskervilles :  

  

  

Y también los carteles originales americanos de Sherlock Holmes contra Moriarty (Adventures of Sherlock Holmes):  

  

  

   

Sin olvidar la magnífica obra de Soligó, que se reprodujo también en el programa de mano español.

Y para finales  de mayo la perla de la corona:  

Por fin una edición digna de The Old Dark House (1932), el clásico de James Whale que aquí se estrenó con el nombre de El caserón de las sombras. Toda una gamberrada perpetrada por el díscolo director que no se sabe muy bien si es una comedia o una película de terror. Whale se rodeó mayoritariamente de actores ingleses (Boris Karloff, Charles Laughton, Lilian Bond, Ernest Thesiger, Eva Moore y Raymond Massey) además de los americanos Melvyn Douglas y la bella Gloria Stuart, con la que James Whale contó en sus dos siguientes proyectos, con otro papel secundario en El beso ante el espejo (The Kiss Before the Mirror, 1933) y como protagonista de El hombre invisible (The Invisible Man, 1933) . Con todos estos ingredientes, realizó una película de lo más extraña, que vista aún hoy llama la atención. Un gran título de la Universal en el que Karloff continuó gesticulando y lanzando monosílabos después de hacerlo en  El Dr. Frankenstein, autor del monstruo (Frankenstein, 1931) que le llevó a la fama con el mismo Whale.  

El argumento nos muestra a unos variopintos visitantes que han de cobijarse de una tormenta en una tenebrosa casa, repleta de tipos extraños que les harán vivir situaciones de peligro  

Lo dicho, toda una rareza que Vellavisión nos ofrece con libreto escrito por Carlos Díaz Maroto, además de presentación y audiocomentario a cargo de Ángel Gómez Rivero, erudito escritor especializado en el género que es autor de obras como Drácula en el cine, Christopher Lee: el regreso de las tinieblas, Fantaterror italiano, Drácula versus FrankensteinCine Zombi, entre otros, además de ser coautor del Paul Naschy, la máscara de Jacinto Molina.  

Se ofrece en versión original en inglés subtitulada al castellano (como debe ser) y por un precio del todo competitivo (11.95 euros).  

De momento para ir abriendo boca os ofrecemos algunos elementos promocionales de época:  

Programa español doble (cerrado)

Programa español doble (abierto)

Programa americano doble (abierto por parte exterior)

Programa americano doble (abierto por la parte interior)

Con este cartel se anunciaba el rodaje del film. El definitivo se basó en él, como veremos

El cartel americano.

   

El magnífico cartel francés.

El juego de lobby cards americano original.

Portada de la novela que se editó con ilustraciones y fotografías del film.

Y con esto termino, que ya está bien de aburrirles, ¿Lo mejor de todo?: LA PELÍCULA. En cuanto podamos hincarle el diente os daremos más detalles sobre la calidad de las ediciónes.   

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.